Durante esta semana sufrí de una especie de pesadilla telefónica de parte del monopolio mexicano Telmex.
El viernes 17 de este mes, el teléfono en noiselab murió, junto con la linea DSL. La cual no fué arreglada hasta el martes, 3 días de estar estancados sin poder trabajar. Felices de volver a la normalidad el miércoles en la tarde la línea volvió a morir. Al día siguiente nos la arreglaron en la mañana, pero casi a las 5 de la tarde créanlo o no, volvió a morir, el viernes volvieron los técnicos de Telmex a arreglarla.
Practicamente mi semana fué aguantar la cantidad inmensa de emails que recibía de parte de clientes y amigos que solicitaban respuesta y ayuda, por otro lado la empresa como tal se alentó fuertemente al no poder enviar emails con contratos, cobros, y demás. A eso sumarles que si alguien llamaba a noiselab simplemente nadie contestaba (pero nosotros teníamos la línea muerta).
…Mi celular sufrió de una semana muy intensa y me acabo de dar cuenta que la pila no es muy buena…
Para rematar la situación, yo en mi casa no tuve teléfono desde el miércoles, ahora hay internet (aca también tengo DSL) pero seguimos sin teléfono, por eso no he posteado varios días.
Muchas gracias a Telmex por su excelente servicio.



Solo hay 4 años desde que se abrio el monopolio telmex a otras compañías intervinieran en el servicio telefónico… estamos en pañales aún.
Ni modo, no se sociología y no tengo idea que se podría hacer para manifestar la inconformidad con una compañía así de mala en su servicio.
si alguien sabe….. por favor ayuda!
PROFECO
For rigorous teachers seized my youth, And purged its faith, and trimmed its fire, Showed me the high, white star of Truth, There bade me gaze, and there aspire. — Matthew Arnold (1822-1888), Stanzas from the Grande Chartreuse
I arise from dreams of thee In the first sweet sleep of night, When the winds are breathing low And the stars are shining bright.
Besides the advantage of being armed, which the Americans possess over the people of almost every other nation… Notwithstanding the military establishments in the several kingdoms of Europe, which are carried as far as the public resources will bear, the governments are afraid to trust the people with arms. JAMES MADISON, Federalist Papers, #46.