A veces me paso de buena gente y me convierto en un estúpido. Estos últimos días decidí usar buena parte de mi tiempo diario rediseñándole un sitio web a un amiga, instalando el Movable Type e implementando el sitio. Nunca en mi vida me había sido tan difícil hacer cosas tan simples.

Nunca en mi vida alguien me había puesto tantos “peros” para que le regale algo y su sitio realmente se vea mucho mejor, dejé de usar el Blogger y aproveche todas las funciones que el Movable Type ofrece (y que para ellas eran sumamente necesarias).

De hecho no terminé el sitio. El trato ya empezó a ser como si me pagara para hacérselo y las complicaciones más grandes. Si antes de poner el rediseño en línea todo esto ya era un problema, no quiero imaginarme que hubiera pasado si el cambio se hubiera hecho.

Todo esto me recuerda a ese famoso documento medio en broma medio en serio llamado “Pringao How-to” donde una persona le compra y le instala su computadora sin cobrar a un familiar o amigo y desde ese momento se convierte en un esclavo.

Yo he tenido esa experiencia, varias veces y hasta hoy no me doy cuenta de que siempre termina igual. Acá es lo mismo pero en vez de una computadora es un website.

De hecho tengo un par de niños de 16 o 17 años en mi messenger que abusan de la confianza pidiéndome consejos, programas, números seriales y nunca se dignan en decir “gracias”.

Desde ahora no volveré a hacer diseño o rediseño, un website, a dar consejos, consultoría, ayuda, ni un solo programa (que además me puede meter en problemas), arreglar computadoras o ayudar a instalar el Movable Type, Greymatter o Blogger, a menos que sean las personas que piden ayuda en los foros.

Estoy harto de esto y estoy harto de regalar mi tiempo a gente que casi ni conozco y no recibir ni si quiera un “gracias” a cambio.