Hoy llegó un email a mi computadora.
Era diferente. No me refiero a la fuente usada. No me refiero a la extensión. Me refiero al nombre. Ya son tres meses que no aparecía en la lista de mi cliente de correo electrónico.
El email dice:
From: Miriam K. <583948203@uia.edu.mx>
Sent: Monday, May 7, 1998 13:47
To: Eduardo Arcos <earcos@tsi.com.mx>
Subject: Ya estoy en México
Hola Eduardo. Ya estoy en México de nuevo, estoy bien, por ahora no te puedo llamar desde mi casa, tu sabes por que, pero espero poder verte mañana. Voy a comprar una tarjeta para llamarte, ojalá te encuentre. Durante este tiempo no he podido dejar de pensar en ti y ha sido muy duro no verte. Espero que para ti no haya sido tan difícil.
Te amo
Que pena que nunca lo pude contestar. Hace un mes me suicidé después de 60 días de no saber nada de tí.
…eras demasiado importante…


Hasta los correos electrónicos pueden llegar con retraso.
todos tus microcuentas te involucran a ti muriendo… en la sección amarilla puedes encontrar algun psicologo sabias?
Para ser un cuento esta muy malo.
Has considerado entrar a un taller de escritura?
Pues a mi me parece que está muy bien…
Uf! El pasado pareciera tener dotes de pegamento. Asi no es facil, cierto?
Por eso se les llama microcuentos, jolines! Es fácil encontrar críticos en esta vida, verdad?
TENDRIA QUE MORIR DE VERDAD ALGUNA VEZ
La idea me parece buena. La forma de escribirla me parece bastante mala. Tiene muchas rimas y creo existe algún problema con los tiempos y el ritmo.
Saludos
habacuq1@prodigy.net.mx