He leido un cuaderno. En él habían muchos textos escritos a mano y a medida que lo leía, me sentía un espía, metiéndome en la vida de alguien sin permiso, aun cuándo sí lo tenía.

El cuaderno tenía escrito pensamientos, sentimientos y tan íntimos que empezé a imaginarme algo así, pero mio.

…y me dio verguenza. Me da verguenza escribir cosas mías e íntimas, y me da muchó más cuando después de haberlos escrito, los leo. Y me acordé de alguien, uno de esos tipos que admiro: Jodorowsky.

El dijo: “cuándo escribas algo y te da verguenza, entonces has escrito algo desde el fondo del corazón”.

¿Sáben? Hace tiempos que no escribo algo que me de verguenza…