Hoy me vi envuelto en un accidente de carro. No fue grave ni mucho menos, lo único que me pasó fue que me duele un poquito en brazo pero eso fue por el golpe.

Me encantó. Lo volvería a hacer. Una y otra vez. Me encanta sentir la incertidumbre de la sorpresa, la lentitud en la aceleración extrema de la situación, el sonido seco pero rotundo de vidrios rompiéndose y la reacción totalmente brusca de los cuerpos al momento del impacto.

No se si sea bueno o malo, no se si se trate de una adicción total a las situaciones extremas o simplemente sea un efecto secundario inconsciente del accidente de avión que tuve hace años…

…pero esa es otra historia.