Querido hijo:

Todavía no has nacido y todavía no se cuando lo harás, solo se que algún día iluminarás mi vida y la harás cambiar completamente para siempre. Y aún cuando no estás junto conmigo me gustaría hacerte una promesa.

Quiero que sepas que nunca, nunca, nunca dejaré que te sientas solo, nunca lo estarás. Nunca permitiré que nadie nos separe, nunca dejaré que nadie te juzgue sin conocerte, que me digan cosas feas de ti, te defenderé hasta los últimos recursos y nunca nadie me hará dudar de todo el amor que siento por ti aún cuando no has nacido y no conozco tu cara, ni tu voz o tu olor, me aseguraré que siempre, siempre estés seguro de todo el amor que tengo por ti, aun cuando ya seas una persona grande, difícil, obstinada, necia y complicada como yo.

Espero que cuando tengas la edad suficiente puedas leer esto; prometo que aquí estará esperando para que lo leas. Espero también que puedas escuchar esta canción que seguramente te cantaré cuando seas un bebe.

Con todo el amor del mundo…tu papá.