Es una pena que la primera experiencia con el comercio electrónico para alguien sea tan desagradable. El caso de Gustavo intentando haciendo una simple compra en la librería El Sótano es increiblemente desgastante, muy larga y molesta inclusive para mi, que no me vi perjudicado.
Recomiendo leerla toda, pero una de las partes que más me llaman la atención:
Y yo, reincidente que soy, les mandé los títulos nuevos y me senté a esperar una respuesta que llegó ayer a las 11 de la mañana, mediante la cual me informaron que sí tenían los libros y que no me despegara de mi correo electrónico porque en cualquier momento podría llegar, raudo como corcel de película de vaqueros, el número de guía para que le diera seguimiento. ¿Me creerán si les digo que treinta y ocho horas después no ha llegado nada?
Un fiasco, un verdadero fiasco este sitio de elsótano.com. A estas alturas tengo la leve sensación de que el pedido no llegará, que el pago no se reembolsará y que ni el Chapulín Colorado podrá defenderme.
¿Es aceptable que el trato al cliente [en línea o no] sea tan malo que este sienta que ya perdió su dinero y que la compra que hizo nunca llegará? — A mi no me parece. Me pregunto si algunas decenas de bloggers deciden enlazar a la historia de Gustavo y al sitio de El Sótano ellos escucharán, personalmente lo dudo mucho (aún así deberíamos hacer el esfuerzo). La cultura comercial en países latinoamericanos se encuentra por los suelos, ni se diga de la cultura online.



El problema no es solo la cultura del vendedor sino la del comprador que inmediatamente considera qu elo van a robar, que cuenta hora a hora la llegada de su paquete. En realidad la actitud es la tipica del mexicano desconfiado que compra en internet; hacerlo con temor y ante el prmer problema dar por hecho qu enunca le llegara nada y que ya lo timaron, ponerse histerico, escribir un largo post al respecto y acusar de ladron al vendedor, hay que ver ese otro lado si hay algo peor que los vendedores de comercio electronico en mexico esos son los compradores y si no basta que se den una vuelta por los sitios de subasta para ver nada mas la clase de gente nefasta que juegan a comprar en internet.
Gracias Eduardo, por enlazar mi historia.
Qué pena que Salinas tome el camino erróneo y trate de justificar la desatención de la empresa, endilgándome la paranoia y la histeria. Si tres/cuatro semanas después de una venta, la empresa vendedora no sabe que vendió y que se le pagó por esa venta, creo que queda claro de quién es el problema. En fin.
Jeje, es que también lo que dice Salinas es cierto, la verdad me desconecté de Mercado Libre y del De Remate porque llegó un punto en el que todo lo que vendían era pirata y cosas ridículas. Claro, eso fue hace varios años y no sé como estén las cosas ahora.
La cosa aquí es que online o no, sí se le dió un mal servicio. Aunque al último terminaron disculpándose.