Algunos dicen que Coca-Cola cometió un grave error mercadotécnico; algunos cínicos dicen que planeamos todo. La verdad es que no somos tan tontos …ni tan inteligentes
— Donald Keough, refiriéndose al fiasco de la New Coke en 1985.
Algunos dicen que Coca-Cola cometió un grave error mercadotécnico; algunos cínicos dicen que planeamos todo. La verdad es que no somos tan tontos …ni tan inteligentes
— Donald Keough, refiriéndose al fiasco de la New Coke en 1985.
Así decía un afamado ex-presidente venezolano, hoy en el exilio pues el actual presidente es su enemigo a muerte.
La frase que usaba era “Ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario”. Y siempre fue usada en parodias, programas cómicos, y reseñas periodísticas.
Es interesante saber que fue acuñada por allá en 1973-74, así que el desliz de Donald Keough quizás fue un ripp; la guinda en la crema batida del fiasco llamado New Coke.
Con el tiempo parece ser que todo aquello no fue más que una maniobra para facilitar la transición ante un cambio del edulcorante principal: Del azúcar de caña al sirope de maíz (este último mucho más barato). Fuera o no intencionado el fiasco de la New Coke, el hecho es que cuando volvieron a lanzar la Coca-Cola “clásica”, meses después, esta ya no contaba con el azúcar de caña entre sus ingredientes. El sabor era sutilmente distinto, pero el efecto quedó minimizado gracias a la euforia con la que los consumidores recibieron el relanzamiento.
(Breve resumen “libre” del artículo en Snopes.com)
La frase de Keough tiene mucho sentido, si fue aquello lo que sucedió realmente.
En “Inteligencia Intuitiva” de Gladwell mencionan ese evento como un error al fiarse de los estudios con usuarios sobre percepción del sabor. Pero quien sabe.. ¿alguien se fia de lo que cuentan las grandes empresas?