Hace algún tiempo la milicia estadounidense contrató a Harold Edgerton para fotografiar lo infotografiable: los momentos iniciales de una explosión nuclear antes de que aparezca el humo, la nube en forma de hongo, y todas las consecuencias de tal fuerza incluyendo la devastación completa de todo lo que hay alrededor.

Explosión Engerton

La cámara construida por Edgerton específicamente para esta tarea era capaz de fotografiar a 1/100,000,000 de segundo. Debido a la velocidad la calidad de imagen y profundidad de color es muy limitada. Es sumamente irónico que un evento tan catastrófico pueda ser increiblemente bello.

(Vía Pepe Cervera)