Al parecer muchísimos inmigrantes latinos en Estados Unidos no saben que James Sensenbrenner, republicano, autor y patrocinador de la propuesta HR4437 que criminaliza a 11 millones de indocumentados es el heredero de la fortuna de Kimberly-Clark.

Si uno compra productos como Kleenex, Scott, Huggies, Pull-Ups, Kotex o Depend estarán poniendo dinero en la cuenta del señor Sensenbrenner. Uno de muchos emails en cadena que circulan estos días dicen:

Hoy empieza el boicot: pasar el hacha a Kimberly-Clark. Diga a todos sus familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo que no compren esos productos. Sensenbrenner debe saber que a quienes desea criminalizar, lo han estado haciendo millonario, ya que esa empresa pertenece a su familia.

¿Sensenbrenner quiere construir un muro entre Estados Unidos y México? Pues bien, ahora debemos construir un muro entre sus productos, los inmigrantes y los hispanoparlantes. Avisemos a quienes conozcamos aquí y en América Latina, que ha empezado el boicot contra los productos Kimberly-Clark.