La semana pasada la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón, presentó a CB2 (Child-Robot with Biomimetic Body). Se trata de una especie de humanoide de 1,3 metros y 33 kilos de peso…
Aunque me recuerda al tierno Haley Joel Osment en Artificial Intelligence, CB2 me da un miedo tenaz. Debe ser el típico robot que se desquicia, pone cara de malo y empieza a repartir estopa. Ustedes sólo denle tiempo a que pueda ponerse de pie sin ayuda -de momento, el robot emula el compotamiento de un niño de 1-2 años-.
Mi miedo está totalemente justificado por la Teoría del Valle Inexplicable:
Realmente no es un problema de la técnica que no consigue hacer sistemas más realistas o humanos, sino de la psicología humana, que cuando percibimos o conocemos al «farsante» nuestras alarmas emocionales empiezan a sonar.
Enlace: Robotic realism?


Weey!!!.. si da miedo verlo a los ojos al pinche robot