Los dirigentes de la Iglesia Anglicana son incapaces de realizar una sencilla operación que cualquier niño de 10 años sabe hacer: distinguir entre lo que es real y lo que es imaginario.
Los dirigentes de la Iglesia Anglicana son incapaces de realizar una sencilla operación que cualquier niño de 10 años sabe hacer: distinguir entre lo que es real y lo que es imaginario.
Parafraseando al Dr. House, «claro, se pasan todo el día hablando con un «amigo imaginario» y así les va…»
Mira este comic sobre el tema: http://www.ctrlaltdel-online.com/comics/20070613.jpg