Vicente Fernández ha hecho un curioso reportaje para la revista Quo, que muestra las consecuencias económicas positivas que tiene el calor en determinados mercados, y lo cierto es que en países con extremos atmosféricos según la estación del año, se llevan 2 vidas totalmente diferentes. Esto es lo que dejó la veraniega, durante el 2006:

  • El año pasado se vendieron en España 17,5 millones de trajes de baño, unos 115 millones de euros en beneficios.

  • El verano de 2006 fue de los más calurosos del país. ¿El resultado? 4.887 millones de litros de refrescos y cervezas vendidos, lo que significó un aumento del 2,5% respecto a las ventas de 2005.

  • En total, se calcula que se vendieron 200 millones de kilos de helado. Eso sí, este año el calor llegó más tarde y de momento la cifra no va tan bien.

  • Por supuesto, el aire acondicionado tiene su mayor protagonismo entre Mayo y Septiembre de cada año. El anterior, los beneficios por venta de estos aparatos alcanzaron los 680 millones de dólares. Por supuesto, la factura de la luz sube como la espuma.

Y la historia que anima cada año las redacciones en verano: la ola de calor; que sigue siendo un clásico, junto a los habituales incendios forestales, y a la operación salida.