Esta mañana y casi con carácter sorpresivo, el presidente del gobierno español daba una rueda de prensa en la que anunciaba cambios en algunos de los ministerios de su gobierno:

Desde luego son unos cambios que vienen a mejorar la imagen del gobierno de cara a las próximas elecciones. Está claro que al menos María Antonia Trujillo y Carmen Calvo, no ayudaban con esta tarea. De hecho, la blogosfera celebra la salida de esta última del Ministerio de Cultura por pinturera, pija y elitista. A Trujillo y a sus kelifinder la podemos definir con una sola palabra: ineficiente.

El fin de la paridad, marca el fin del talante al que nos ha tenido acostumbrado Zapatero. Ya avisó de ello con su actitud en el pasado Debate del Estado de la Nación. Y desde luego, esto no hace más que corroborar que el PP debe variar su discurso para ponerse a la altura. De momento, Mariano Rajoy califica los cambios como “operación doméstica”.