Muy bien me decían hace unos años, que había que diferenciar bien entre amigos y simples colegas. Ese consejo sería perfectamente aplicable a las redes sociales tan de moda hoy en día, y en las que coleccionar contactos sin finalidad alguna, parece ser el mayor deporte.
Una consultora de seguridad lo quiso comprobar, y lo cuenta Ícaro Moyano en La Tejedora:
Sophos, una reputada consultora de seguridad, ha demostrado (de forma no del todo científica) que los usuarios de FaceBook empiezan a comportarse de forma precipitada y están dispuestos a agregar como ‘amigo’ a cualquier desconocido indocumentado. Para su experimento crearon a Freddi Staur, un personaje inexistente, y solicitaron a 200 usuarios al azar de FaceBook convertirse en ‘amigos’. De su muestra, 87 aceptaron la petición sin más e incluso 82 dejaron que Freddi tuviera acceso a información personal (léase correo electrónico, dirección, teléfono…).
El uso que tenía Facebook en sus orígenes era conectar compañeros de universidad, de hecho, tu perfil sólo podría ser visto por tus compañeros de clase. Hoy en día, esa familiaridad ha empezado a perderse con el crecimiento del servicio.
De momento ya se habla de una Myspace-ización del servicio, en el que los usuarios parecen competir a diario por coleccionar contactos, sin mayor finalidad que engrosar un contador. Parece que volvemos a los viejos años en los que se valoraba más la popularidad, que la amistad -vista desde el punto de la calidad y buena utilidad de las relaciones amistosas-.
¿Qué criterios usa el común de los mortales para aceptar un contacto? ¿Simpatía, interés, afinidad personal o profesional, voluptuosidad en la foto…? Parece que los quaterbacks y las porristas vuelven a estar de moda.



Antes de que existiera la web2 y sus servicios, la gente ya incluía los contactos al messenger con la misma alegría que lo hace ahora con esto. Siempre me ha sorprendido esta forma de actuar, cuando en la vida real raramente le das tu número de teléfono a cualquiera que pasa por la calle, en este tipo de servicios no se tiene la más mínima objeción en facilitar toda esa información que detalla el estudio.Quizá me sorprende porque mi juventud la viví en otra época, donde no existía internet ni los ordenadores, cuando tenías que asegurarte con quién hablabas según qué temas, y el teléfono era la única forma de comunicarte con tus “contactos”. Muchos de mis actuales Amigos provienen de aquella época. “Amigos para siempre”, como dice la canción. Calidad y no cantidad. Y en el fondo, pienso que eso mismo es lo que busca la gente, pero no debe ser fácil.
Martin: Es probablemente porque no supimos aclarar la importancia de dar el MSN o el email a cualquiera (“al fin y al cabo los puedo cambiar cuando quiera”) que ahora la gente (sobre todo joven, los que han aprendido de vernos) no tiene el concepto de privacidad ante NADA en Internet y se darán cuenta cuando empiece a usarse su información más privada.A través de Facebook yo he encontrado gente de la que no sabía nada en más de 10 años, pero lo mismo ha hecho conmigo gente a la que había evitado por el mismo tiempo. Y me han llegado invitaciones de gente que no conozco en lo más mínimo, que he ignorado pero luego he visto que es gente que parece que se dedica a invitar a toda relación de relación de relación.La funcionalidad social de Facebook significa que sólo es necesario que UNA persona de tu árbol de relaciones añada sin verificar para que toda tu información esté ahí puesta.El mayor problema, para mí, son las aplicaciones adicionales a Facebook, que “extienden” facebook con estupideces que nada tienen que ver ni nada aportan pero son como los emoticonos de MSN: la gente en busca de una personalidad propia tiene que añadirlas para suplir con ellas la falta de individualidad.
Justamente acabo de agregar como amigo a Facebook a un contacto con el que empezamos a enviarnos mensajes, por la simple razon de tener un gusto musical similar. La verdad es que suelo ser cuidadosa con mis datos, pero en last.fm, twitter y facebook he aceptado a algunas personas que me han agragado (no se que tan al azar) y bueno… prefiero que me agregue un desconocido que tenga al menos algo en comun conmigo, con el que pueda iniciar una conversacion o una amistad “online”, antes que mis ex compañeros de curso que pasaron 4 años conmigo, que jamas me hablaron y con los que no tuve mas que problemas. Puedo sonar super resentida, pero lamentablemente en donde uno menos piensa, encuentra buenas personas.
bueno eso de no dar tus datos a cualquiera…jajaj… digo se los estas dando a facebook ya de entrada!!! ya que se los pases a alguien mas que mas da, y el editor de la nota por su comentario sobre las porristas y quarterbacks estan de moda otra vez.. le pregunto: cuando la belleza fisica ha estado fuera de moda?eso solo lo dicen los que se sienten feos.. upsss!
yo soy bastante promiscuo en cuanto a aceptar cualquier solicitud de amistad en red social. después de todo, mi perfil es público y cualquiera (amigo o no) lo puede ver. tampoco es que si lo agregas estás obligado a generar una amistad real así que no creo que haya que negar así-como-así: es como si un “acquintance” te pide el número de teléfono en el meatspace y tu le dijeras “SOLO LE DOY MI NÚMERO A LOS VERDADEROS AMIGOS”