A fin de cuentas, no solo hipotecarse sale carísimo en algunas zonas de España. Si tiramos a grandes ciudades como Madrid o Barcelona, incluso vivir alquilado sale caro y ello va teniendo sus consecuencias a nivel generacional y social. Según un estudio publicado por Idealista, la edad para compartir piso ya va más allá de la época universitaria:
“En contra de lo que se pudiera pensar”, dice el estudio, los principales interesados en acceder a pisos compartidos “no son únicamente estudiantes, ya que la media de edad de quienes buscan compañeros de piso oscila entre los 27 años de Madrid y los 28 de Barcelona”, las dos ciudades que concentran el mayor número de este tipo de demandas. Sólo el 30% de los usuarios de este servicio tienen menos de 26 años.
Se trata en muchos casos de personas que tienen su primer o segundo trabajo, generalmente solteros que no pueden permitirse hacer frente a un alquiler en solitario, ni tampoco afrontar los costes de la compra de una vivienda, por lo que se ven obligados a adoptar esta forma de vida.
No sólo se trata de un problema económico, sino que el de la vivienda es un inconveniente y una realidad social que cada día se hace mayor, a pesar de las reiterativas promesas de mejora y de la realidad paralela que viven en Moncloa. Al final habrá que salir a la calle y gritar con razón aquello de “No vas a tener casa en la puta vida”.


No veo donde está la noticia. Compartir piso y compartir hipoteca es lo mismo. Mayores de 28 años compartiendo piso es mejor que seguir viviendo bajo el techo paterno. Por otro lado, conozco mucha gente con 28 y más años que siguen siendo universitarios (cuanto más tiempo dure la buena vida, mejor). Y claro que no llega con un sueldo, ni para pagar un piso ni una hipoteca. Se pasa de compartir el alquiler con un par de compañeros de piso a compartir la hipoteca con tu pareja. Pero se siguen compartiendo los gastos.
El gran problema sigue siendo la obsesión por la propiedad. Tener un piso propio hace que la gente se ponga a pagar hipotecas con unas mensualidades que son uno de los dos sueldos de la pareja. Supongo que la idea que les ronda la cabeza es tener el piso propio…cuando hayan terminado de pagarla, tengan 70 años y quieran dejárselo a sus hijos o a sus nietos, que deben estar frotándose las manos pensando en lo bien que les vendrá ese pisito que han pagado sus padres quedándose sin salir los sábados y sin comer o cenar fuera de casa para que ellos puedan hacerlo.
Por supuesto, esto es algo que les encanta a los bancos y a las constructoras. Que paguen, que paguen….
He vivido compartiendo piso, camarote, albergue y hasta carpa, en Europa. Aquí todo es caro. Con lo que gastamos en vivir aquí hacinados en un edificio, podriamos vivir durante meses en nuestros paises como reyes. Pero no, tercos, nos amontonamos como siervos, a la espera de nuestro pedazo de la torta. O esta torta se reparte de una vez, o estallará - haremos que estalle - en pedazo.
No solo es caro, sino que es una tomadura de pelo el intento. Te niegan alquileres por cobrar 1100 euros para pisos de 700, te dejan plantado a las 16:00 tras concertar cita durante la semana, pisos de 30m que anuncias como duplex y es una cama encima de los fuegos de la cocina, la Comunidad de Madrid no facilita las cosas… NO VAS A TENER CASA EN LA PUTA VIDA!!
Como no mejoren las cosas miedo me da… lo malo es que la gente no se queja como en Francia, por ejemplo.