Vueling es una aerolínea española de bajo costo que inició dando pequeños pasos en 2004: una flota de dos aviones dando el servicio Barcelona-Ibiza. Ahora viajan a un poco más de 20 destinos dentro de Europa; dicen ser diferentes, aparentemente tomaron el libro de operaciones de Iberia (aerolínea insignia española) y crearon el suyo haciendo exactamente lo contrario.
Tienen ciertas ventajas sobre otras low cost: siempre viajan a aeropuertos principales (no regionales como Ryan Air), la comida sí cuesta pero menos, dicen nunca realizar overbookings (no he tenido problemas de ese tipo), es posible separar un asiento dentro del avión cuando haces la compra, te permite imprimir tarjeta de embarque (muy útil), y no cobra extra por uso de tarjeta de débito.
Mientras en Iberia suelen ser fríos, los sobrecargos generalmente son mayores, en poco contacto con la realidad de viajes actual, te tratan como en los años ochenta, los aviones viejos y poco espaciosos, en Vueling son personas siempre jóvenes que no tienen problemas con hacer bromas constantes con los pasajeros, se presentan por su primer nombre y la ciudad de origen, hay aviones con un poco más de separación entre asientos (¡pero no todos! WTF?) y se auto-describen como la aerolínea “de nueva generación”.
En teoría suena bien, considerando que los jóvenes cada día viajan más gracias a los bajos costos de este tipo de aerolíneas el trato viene bien, de hecho comparándolo con Iberia en Vueling casi nunca veo personas mayores, será la costumbre.
En la práctica no siempre funciona y me pasa algo bastante curioso: durante estos últimos 3 meses me he subido a cinco aviones de Vueling, la primera vez fue una experiencia terriblemente mala (Sevilla-Valencia), los sobrecargos simplemente no lograron controlar a un avión a tope, hubo algo de retrasos, aire acondicionado que no funcionaba y problemas con la comida, pero en cambio, el vuelo de regreso fue excelente, mismas condiciones, pero un personal muchísimo más tranquilo, atento y otro avión más cómodo.
Lo mismo me pasó hace poco en un vuelo a Madrid en el que tuve oportunidad de hacer una comparación más sensata: viajé Bruselas-Madrid en Iberia en un avión viejísimo con mínima separación de sillas, personal con pocas ganas de atender, pero el regreso lo hice con Vueling y viajé sumamente cómodo, me atendieron perfectamente bien (desde el counter de check-in) y se me hizo cortísimo.
Feliz de la vida reservé otro vuelo Bruselas-Málaga-Bruselas con ellos y me volvió a pasar, a la ida el piloto parecía tener poca experiencia de vuelo, despegues y aterrizajes sumamente agresivos, personal que seguía el guión de las bromas a fuerza y una sobrecargo con actitud dominatrix que no sabía inglés y para compensarlo trataba muy mal a algunos belgas que no hablan español, pero una vez más, el regreso fue exageradamente cómodo, me atendieron bien, muy amables y todo muy placentero.
Investigando un poquito todo parece estar relacionado con el estado actual de la empresa. Aunque en el primer trimestre de 2007 aumentó sus ventas en un 65,5% reportaron 22,01 millones en pérdidas, y en junio del mismo año, Apax Partners, vende su 20,97% de su participación en Vueling lo cual causa una caída de acciones de la compañía en un 8,49% — algo que se mantiene hasta hoy, que podemos comprar acciones por 10€, menos de la tercera parte del precio de salida original. El director de la empresa es ahora Josep Piqué (ex Ministro de Industria de España), y hace apenas unos días anunciaron un plan de re-estructuración de la empresa incrementando tarifas ya que el bajar tanto los precios les ha costado 75 millones de euros en 9 meses.
Los problemas explicarían algunas cosas en esta inestabilidad molesta con la atención a clientes. Por el momento no tendría problemas en pagar 10-25 euros más por viaje con ellos a cambio de una muy buena atención que he llegado a recibir, algo extraño en el mundo de las aerolíneas comerciales de hoy.


Yo fuí al EBE Valencia-Sevilla y Sevilla-Valencia sin problemas, con buen ambiente y una tripulación agradable que gastaba bromas a una despedida de soltero que iba en el avión.
Eso si, los aterrizages 8especialmente en Sevilla) fueron bastante bestias.
¿Y qué tiene que ver la velocidad con el tocino? Por esa regla de tres, empresas saneadas económicamente deberían dar un servicio impecable… cosa que es evidente que no pasa.
El problema con la atención al cliente es que depende, sobre todo, de personas. Y puedes hacer un esfuerzo muy grande de selección, formación… pero siempre hay un “factor humano” difícil de acotar. Es una cultura de servicio muy interesante la que intentan poner en práctica, pero aplicarla de forma homogénea siempre va a ser difícil, y además es algo que requiere años para “empapar” bien a todos los miembros de la compañía
Ha pasado un bache bastante gordo, a ver que pasa con los nuevos cambios que han introducido en la empresa, de todos modos ya esta subiendo algo
Suscribo lo dicho por #2. Una cosa son las cuentas y otra muy diferente, el servicio…
Me temo que lo que has comentado puede sucederte en cualquier compañía aérea.
Hay viajeros que achacan diferencias en el confort del vuelo a la experiencia de los pilotos cuando hay numerosos factores que influyen al respecto. Lo más típico es echar la culpa de las turbulencias al piloto.
Y por supuesto nada de tu experiencia tiene que ver con la situación económica de la empresa.
Si quieres ver cosas curiosas, intenta comunicarte con el personal de cabina de Brussels Airlines en francés y verás que casi todos prefieren usar el inglés, que no es una lengua de su país. No te digo ya el caso que te pueden hacer azafatas alemanas.
JOSEP PIQUÉ CAMPS
VUELING
Rafael del Barco Carreras
Estos días se anuncian fusiones para esa Compañía de Aviación… cuando el pasado año dimitió, o le dimitieron, de Presidente del Partido Popular de Cataluña, pensé y escribí “punto final para otro hombre de De la Rosa – Pujol”. Pero cuando el gran José Manuel Lara, junior o II del Imperio Planeta, le contrata para solucionar lo que parece un buen enredo financiero, otro de tantos en Barcelona, me desilusiona. Y en mis malicias relacioné a Lara con De la Rosa, por vecinos, o por la mala novela Premio Planeta de 1984, “Crónica Sentimental en Rojo” de Francisco González Ledesma, citando sin venir a cuento el desfalco del Consorcio de la Zona Franca con Bruna en prisión, y sin nombrar a los De la Rosa, ni siquiera al huido padre. Otro más de la gran prensa barcelonesa que no se dignaría ni consultar el sumario, con lo oído al dictado de los interesados de solo una parte, había bastante. Más pimienta a “Lo sabía toda Barcelona”.
Y lo escrito en su dimisión, al apuntar varias de las habilidades que le han valido el encargo de VUELING, es bueno recordarlo por lo de los lodos y barros…
De empleado en la CAIXA, enchufe en el Servicio de Estudios, no en vano su padre fue Alcalde franquista en Villanueva y la Geltrú, jefecillo en la Generalitat de Pujol, directivo en KIO-TORRAS-DE LA ROSA, y triple gran salto a Ministro de Industria de Aznar, seguido de Ministro Portavoz y de Exteriores, luego Presidente del PP Catalán, y ahora, en dulce paro. Misión cumplida…
… Pujol, Maragall, Serra, Piqué o Ribó son absolutamente lo mismo, clase más alta que media franquista, fiel continuadora y amigos de Samaranch o Porcioles, enlazando con Mateu o Serrano Suñer. “Depredadores”, único objetivo y filosofía familiar de los caudillos desde la “renaixensa”, la burguesía que sustituirá a la castellanizada aristocracia feudal, y que tratará a los obreros como a “siervos de la gleba”. Pero si los abuelos y bisabuelos de las proclamas de MANRESA ganaron su robusta burguesía con sudor en el campo y fábricas, en este caso, la fuente de su “capitalización” es un rastro de estafas y delitos que SOLO DESDE EL PODER se podían minimizar, borrar, desaparecer. BILLONES que pagarán en su mayor parte el ESTADO O LOS KUWAITÍES, e inversores, proveedores y obreros. Empujados a ocupar Poder para “tapar” más estafas (KIO, Gran Tibidabo, HACIENDA, Seguridad Social, dobles contabilidades, dobles precios en las compras oficiales, dinero muy negro, etc.), olvidada Banca Catalana, el Consorcio de la Zona Franca, los créditos del ICF de la Generalitat, y cientos más, se impone a AZNAR el nombramiento de JOSEP PIQUÉ CAMPS “para la gobernabilidad” en la primera legislatura, y a Luis Pascual Estevill en el CGPJ. Y aterrizan en Madrid Abel Matutes, con Roca Junyent, Joaquín Molins (íntimo de De la Rosa) y demás comparsas del “voto cautivo”. Ya “gobernabilizaron” con GONZÁLEZ y Narcís Serra, flotando en una poza de fiemo, sustentándose unos a otros. El mismo charco que debían convertir en jardín.
Y de ministro de Aznar, demostrando la capacidad de demagogia en CASTELLANO de un buen vendedor CATALÁN, o de ex militante del PSUC, se mete en el bolsillo a esos “madrileños” que no entienden de “lenguas” y “clanes locales”, y desde el Ministerio de Industria limpia los 100.000 millones de créditos del ICO al Grupo KIO-Torras. Parte concedidos por los socialistas en su efímera “presidencia” del Grupo, y que el “vaciado” de dinero y activos convirtió en incobrables, y el acreedor ESTADO no ejerce acciones para resarcirse o imputar a quien fuera la quiebra fraudulenta. Subvenciona (repartir dinero siempre es buena política), y hasta se hace del PP, y lo más importante, se escaquea judicialmente de una firma donde como una bola trilera desaparece una REFINERÍA. Y al perder AZNAR, tiene a todos los “madrileños” tan embobados que le nombran JEFE DEL PARTIDO EN CATALUÑA. Nadie mejor para capitanear la OPOSICIÓN. Un hombre de Pujol por cuya sangre corre dinero De la Rosa, que por tener, hasta su mujer administra una sociedad que facturaba a KIO-Torras, y posee su mansión en Pedralbes. Total, oposición, CERO, y el PARTIDO, por los suelos…