Durante los pasados días he notado que el grupo español de campuseros ha intentado establecer el tradicional “Patxi” por aquí, sin mucho éxito, a mi como sudamericano me costó entender ese tipo de cosas mientras estuve en Valencia (por momentos me parecía muy cursi -que no es algo malo- especialmente los aplausos después de “gritar”), los brasileños tampoco lo entienden, y es que muchos no esperaban encontrar diferencias tan profundas en los aspectos sociales que caracterizan a las personas en el cono sur de América y el hecho es que la Campus Party de Brasil es muy distinta a la celebrada en España.
- La actividad social offline es muy fuerte, todo el tiempo hay muchísimas personas paradas hablando, grupos de discusión y trabajo donde todos ponen mucha atención. Muchos de los que están frente a un ordenador están haciendo videoconferencias en Skype, el messenger o similar.
- Más del 20% de los asistentes son mujeres.
- El número de gamers es notablemente menor a la campus de Valencia
- Hay muchas conferencias y charlas, siempre las encuentras llenas y con mucha participación.
- Orkut es la ley.
- La actividad en Flickr es frenética, la mayoría de fotos gira en torno a las relaciones sociales y no a la felicidad de estar entre geeks.
- Aunque hay zonas demarcadas (BarCamp, Campus Blog, Campus Media) en la práctica todos están con todos y es muy normal cambiar de puesto/zona constantemente. Nosotros mismos nos hemos sentado en mesas diferentes cada día, algo que no pasaba en Valencia.
- Aquí no verás a un grupo de personas identificadas por un género que corren gritando con globos en mano, aquí simplemente se hace una fiesta y todos a bailar.
La Campus Party en Brasil ha sido bastante abierta en muchos sentidos, desde la predominancia y la importancia que se le da al software libre hasta la naturalidad que tienen los brasileños de hablar y socializar con desconocidos. La noto mucho más relajada, y por momentos poco estructurada, lo cual ha dado buenos resultados.



La Campus en Brasil ya tiene su propia identidad. Es una interacción diferente y una experiencia muy enriquecedora para los que nos nutrimos de culturas e historias.
Y es muy bueno que tenga sus propias tradiciones, sus nuevos personajes y sus diferencias. Esto dará muchas razones para que a futuro el Campus ya no sea algo local, sino que aspiren a algo más global donde el intercambio de culturas sea también uno de los motores para que la participación desde otros países siga en aumento.
Abraços Grátis!!!!
asi es eduardo, a eso se le llama vida, algo que tu no tienes, no ocupas hacer una descripcion cientifica acerca de las relaciones interpersonales de los brasilenos, ellos solo viven, bailar y disfrutan a una mujer y no a una computadora.
Eso te iba a comentar. Aquí en Brasil, si no tienes Orkut, no eres persona. El año que viene ya le he dicho a mi mujer que me apunto porque entrar en la parte donde están los campuseros sin invitación es complicado.
Pocos gamers? Y eso que Brasil es casi que Gamers City
me ha gustado mucho este post, el mejor hasta ahora del viaje a brasil.
brasil es asi, unico, todo lo hacen a su manera, llega cualquier transnacional y tiene que adaptarse a al manera de hacer las cosas que ellos quieren, brasil es la leche.
Totalmente de acuerdo contigo. Me ha sorprendido lo “social” que es la Campus de Brasil comparado con la de Valencia. Todas las charlas estaban llenas de gente con ganas de aprender y socializar en cada pasillo.
Eso y la alegría de los brasileños la han hecho una experiencia increíble. ¿A ver si volvemos el año que viene no? :-)
Un placer la compañía estos días Eduardo. Un saludo.