Un cerebro viejo no necesariamente es un cerebro deteriorado o que ya no funciona bien, podría ser todo lo contrario. Cuando una persona mayor, por ejemplo, no recuerda un evento o un nombre podría tratarse de que, al tener tanta información guardada, intenta filtrarlos entre todos esos datos y por lo tanto cuesta más acordarse de algo específico.
Algunos cerebros se deterioran con la edad. La enfermedad de Alzheimer por ejemplo, golpea al13% de los estadounidenses de más de 65 años. Pero para la mayor parte de los adultos de avanzada edad, dicen los autores, buena parte de lo que pasa es una amplificación del foco de atención que hace más difícil centrarse solo en un dato, como un nº de teléfono o un nombre. Aunque puede ser frustrante, muchas veces resulta útil.
Tal vez el enfoque que le damos a los mayores y su aparente “lentitud” siempre ha sido correcta y se trata de que reciban una nueva educación para lograr filtrar mejor esos datos y de esa forma aprovechar mejor la gran cantidad de información que tienen guardada.
Enlace: Un cerebro viejo puede ser verdaderamente un cerebro sabio


Esto me remite a una de esas verdades de Perogrullo: “El hombre se hace viejo demasiado pronto y sabio demasiado tarde”.
¿Que iba yo a decir?
Google ya solucionará eso cuando lance “google brain”. Implantarán una neurona en tu cerebro que hará más fácil encontrar la información, mientras en tus pensamientos aparecen aleatoriamente pensamientos de comprar Viagra, y cosas relacionadas.