Kirai, un blog sobre Japón y sus costumbres, me deja con los ojos abiertos en muchísimas ocasiones. Esta vez me enteré que en algunas estaciones de tren de Tokio hay estanterías con unos cientos de libros que cualquiera puede agarrar, llevárselo a su respectiva casa y, cuando termine de leerlo, devolverlo al mismo lugar de donde lo tomó sin siquiera avisarle a nadie.

Yo vivo en un país que queda en la otra punta del globo, Argentina, y la diferencia de cultura que hay entre los dos países es tremenda. Este es uno de esos casos porque en mi país, esa estantería llena de libros estaría completamente vacía.
Enlace: Libros gratis


En Bogota, Colombia existe algo similar pero en las estaciones de transmilenio, el sistema de transporte masivo,
Que bueno que estaria que aca en Argentina podamos tener cosas asi…
Es una lastima saber que jamas sera posible…
Alex, soy de Venezuela… no mucha diferencia con tu país en la cultura, pero creo que si algo así estuviera en nuestros países no la dejarían vacía… al contrario, estaría (muy lamentablemente) intacta… estamos hablando de libros, no de iPods!
Fabianor, si, en las estaciones de Transmilenio está el programa Libro al Viento, además hay que recordar la entrega de 40.000 libros gratis a los asistentes al clásico futbolero de Bogotá.
Bogotá tiene muchas cosas para enseñar en ese campo.
… y las estanterias de los vendedores de libros de Palermo y parque Rivadavia estarian llenas…
De todas maneras he visto iniciativas para comprar libros a infimos precios, por ejemplo en el dia de puertas abiertas de la Dante, La alianza Francesa y el Goethe Institut he visto que se vendian libros donados a $1 (por una moneda uno no se hace mas rico ni mas pobre como dirian los “artistas callejeros”)
Tambien me pregunto si habran mangas entre esas bibliotecas.
estuvo en bogotá y no le contaron que allá tambien existe ese mecanismo en el sistema transmilenio?
Pues en el DF mexicano específicamente en el metro había o hay este programa de libros para leer durante el viaje, que se toman en una estación y se dejan en la otra. El programa fue todo un éxito, ya que todos los libros se acabaron, ja!
@oMaR: Seguramente les gusta mucho la lectura :p, sólo espero que en realidad los leyeran y no fuera con el fin de hacer la maldad o comercializarlo :S.
Cierto, ya desde hace varios años se aplicó un plan parecido en el metro del D.F.
En barcelona hace poco hicieron algo similar en el metro, consistía en coger un libro a cambio de dejar otro, a los días siguientes no había ningún libro…
oye en bogota existe lo mismo en el transmilenio.
Iba a comentar que justamente en México igual estarían vacíos los estantes, hasta que recordé que no somos un país de lectores, posiblemente ni los hubieran pelado, pero ya con los comentarios de Ulises y Omar pues vemos que se hizo y se los fusilaron, probalmente para encender el boilet.
En general creo que es un mal de las culturas latinas o hispanas, qué pena.
Que las estanterías con libros gratis estuvieran vacías no es intrínsicamente malo, sino todo lo contrario, eso demostraria que la gente lee, o que como mínimo se interesa por los libros. Otra cosa seria que si están vacías és porque la gente se lleva los libros a casa y no los devuelve, pero eso no implica que los lean, ni que no los lean. Por lo tanto quizá antes de hacer apología de la lectura (si se me permite la expresión), deberiamos hacer apologia de la vida en comunidad.
Estas iniciativas, y el respeto que muestran los ciudadanos por ellas, son aspectos que me encantan de ciertos países y de las personas que los habitan.
En algunas ciudades europeas, como Viena (Austria), prácticamente no hay quioscos (tiendas a pie de calle para la venta de prensa).
Por las mañanas, se pueden ver a varios tipos recorrer las calles cargando con una especie de soportes, parecidos a los caballetes de pintura; Los sitúan en sitios estratégicos, a la vista de todos.
Sobre estos soportes se sostienen las revistas y la prensa, los cubren con un plástico transparente (En Austria llueve bastante) y dejan una hucha, o un bote, donde la gente deposita el dinero correspondiente a las revistas que se adquieren.
En España, donde yo vivo, esto sería impensable. A los 2 minutos, se habrían llevado la hucha; A los 5, las revistas (sólo las que tienen fotografías a color, y a ser posible, picantes); A los 10, el resto de la prensa, y finalmente, el propio soporte sobre el que se sostenían. Lo peor de todo es que estas acciones estarían ejecutadas por personas normales, con trabajo, coche, etc, no por personas con necesidades económicas (y mucho menos culturales).
estarian vacios porque tienen el habito de leer mucho?
o porque son ratas como en mexico?
Es cierto. EN Bogotá existe el plan de libros al viento y es bastante efectivo. En Sao Paulo, en las estaciones de subway, los libros están en surtidores como los de snacks y el precio es literalmente un regalo (menos de un dólar).
Saludes
Vivo en Uruguay, entiendo perfectamente el por qué nunca va a ser posible!