
Nueva polémica sobre el tapete. Según el artículo seis del reglamento de La Feria del Libro de Madrid 2009 que dará su pistoletazo de salida el próximo día 29, nada de obras digitales y aparatos como el Kindle en esta 68 edición:
Los libreros, editores, distribuidores y servicios de publicaciones de organismos oficiales e instituciones públicas que se dediquen principalmente a la venta, edición y distribución, respectivamente, de libros electrónicos o de libros que se publiquen por Internet o mediante cualquier otro soporte distinto de la tradicional edición impresa.
Las razones que argumentan son dos principal, por un lado que no han recibido ninguna petición para vender ni soportes electrónicos ni obras digitales y por el otro que la edición de libros digitales en Internet es una competencia distinta que no usa los canales tradicionales como las librerías o las editoriales.
En palabras del director de la feria, Teodoro Sacristán:
si dentro de uno o dos años tiene sentido, en la Feria se venderá contenidos y el soporte electrónico será algo normal
También comentó que hace 10 años la Feria contó con un pabellón de edición digital que estuvo varios años hasta que:
dejó de tener sentido porque las grandes editoriales ya no estaban haciendo nada de eso
Perfecto señor Teodoro, otro para la lista de los que no se enteran de la fiesta. Para más cachondeo, hace nada se celebró La Feria del Libro de Sevilla, donde se hizo justo lo contrario que en la de Madrid, con expositores representando al sector del libro electrónico y mesas redondas debatiendo sobre el tema. Pues nada, que en La Feria del Libro de Madrid esperen un par de años para abordar todos estos temas, tiempo que otros aprovecharán para darles mil vueltas.










En la Feria del Libro de Sevilla, la Consejería de Innovación y Ciencia expuso varios ebooks, no sólo el Kindle, sino otros de Sony y otros más baratos para que todxs lo vieran y lo tocaran. Me pareció estudpenda sobre todo el interés de las personas mayores, ya que en estos aparatos pueden aumentar el tamaño de letra del libro dado sus mayores problemas de visión, cosa que no pueden hacer con el libro tradicional. La no apertura hacia ésta tecnología puede suponer un decrecimiento en el nivel de lecturas de estas personas.
Propongo cambiarle el nombre de “Feria del libro” a “Feria de las editoriales”.
Si, realmente es tonto seguirle llamando del “libro”, cuando por libro se refieren a “obra literaria”. ¿Porque no llamarle FERIA DELA LITERATURA? Así de plano que no habrá guerra entre el formato que soporte: sea pulpa de madera o unos bytes metidos en una memoria.
Suscribo lo dicho por Martín y además creo que le están dando la espalda al futuro.
Más dinosaurios dogmáticos.
Otros que van a unirse al reverso tenebroso de la SGAE y demás fósiles…
Me uno a lo que dice Martín.
Vamos, que todos sabemos que cualquier feria del libro no es un evento cultural, es un gran negocio y nada mas. Si los organizadores de la exposición madrileña ven algún ($$)inconveniente($$) con ello, simplemente no lo pondrán.
Tratar a los libros digitales como si no fueran libros es como considerar que la música digital no es música.
Mantenerse al margen es abandonar el negocio y dejarlo en manos de otros. Luego vienen las lamentaciones…
Primero concuerto con Martín.
Luego preguntaría en forma abierta, si es un espacio para que la gente de a conocer sus contenido, o para que las editoriales vendan papel con tapa (que adentro tengan algo escrito).
Me parece que las editoriales van a perder el respeto que la gente aun pueda mantenerles, al ver este tipo de actitudes.