
Se ha presentado en Estados Unidos el proyecto National Ignition Facility (NIF) con el objetivo de investigar algunos de los secretos del universo como las supernovas y avanzar en el mundo de la fusión nuclear.
Todo esto se podrá realizar gracias a un enorme láser compuesto por 192 haces de luz y una potencia de cuatro millones de julios que permite simular presiones y temperaturas extremadamente altas. El láser cuenta con una precisión más que milimétrica y mediante la proyección de sus 192 “rayos” hacia una pequeña esfera de hidrógeno se espera conseguir por primera vez en un laboratorio la ansiada fusión nuclear.
Se generará entonces una pequeña explosión termonuclear en el interior de la esfera alcanzando los 100 millones de grados y liberando durante un brevísimo espacio de tiempo una cantidad de energía similar a la necesaria para proporcionar luz a todo EE.UU.
Un nuevo paso científico en el campo de la fusión nuclear, generar en un laboratorio este tipo de energía, algo perseguido con insistencia durante medio siglo y que hasta ahora solamente había sido posible mediante el uso de bombas nucleares.
Vía: MuyComputer | TG Daily










la potencia no se mide en julios
@Chelo: Sin ponernos excesivamente estrictos si se mide en julios. Potencia = trabajo / tiempo. Un julio = 1 vatio por segundo. No es la terminolog
A mí me gustaría saber cómo se consigue la famosa “presión alta” (que en otros medios he leído es comparable con la presión en el núcleo del Sol). Si me imagino la presión de radiación de los fotones del láser, un láser típico da 3mW hace una presión de 3microNewtons/metro2. Así, necesitamos láseres de 3MW para obtener una presión de 1000N/m2. Pero recordemos que la presión de una atmósfera es cien veces mayor. En definitiva, para que con esos láseres se consiga la misma presión que la que ejerzo yo sobre el suelo por mi propio peso se necesitaría que cada láser fuera de 3GW de potencia… Imaginemos la potencia necesaria para que la presión fuera la del núcleo de una estrella.
La ley de presión de Gay-Lussac dice que dado un gas con volumen y masa fijos su presión es directamente proporcional a su temperatura.
El NIF tiene una cámara a donde son apuntados los láseres, que teóricamente mantiene la presión y el volumen del hidrógeno constantes. Teniendo un láser suficientemente potente es posible por unas fracciones de segundo elevar la presión a niveles astronómicos.
no me gusta nada de esto