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spinvox

Se desató la polémica en torno a la compañía británica SpinVox que se dedica a ofrecer servicio para convertir mensajes de voz a texto a diferentes compañías de telefonía. Se suponía que todo el proceso era gestionado por un novedoso algoritmo (60 patentes lo protegen) con una precisión en las transcripciones del 90%. Resulta que ahora se descubre que en el proceso también hay intervención humana.

Al parecer la mayoría de mensajes gestionados son escuchados y transcritos por trabajadores en call centers situados en Sudáfrica y Filipinas con los consiguientes problemas de privacidad de este proceso.

Los de SpinVox lanzaron comunicado para defenderse de las acusaciones diciendo que “los algoritmos no aprenden sin intervención humana y todos los sistemas de mensajes de voz requieren a los humanos para aprender. SpinVox hace esto en tiempo real” y que para proteger la privacidad de los usuarios “SpinVox envía fragmentos de forma anónima para que no se pueda determinar su receptor”.

Las investigaciones dilucidarán si efectivamente la compañía se pasa por el forro la privacidad o no. El problema no lo veo tanto en que personas intervengan en el proceso de pasar mensajes de voz a texto, si no en saber exactamente que medidas toma SpinVox para proteger la privacidad del usuarios durante ese tramo del proceso.