
Hace un tiempo se viene hablando sobre WiFi en los aviones y algunas aerolíneas, como Virgin, Delta o Southwest Airlines que ya comenzaron a implementar esta tecnología hace algunos años y, lógicamente, los usuarios comenzaron a darse cuenta de esta diferencia y empezaron a elegirlas.
Según un estudio de Wakefield Research y la Wi-Fi Alliance, el 76% de los viajantes frecuentes cambiarían su aerolínea por otra con WiFi y de hecho un 55% preferiría tener conexión a internet antes que comida.
Teniendo en cuenta que esta encuesta fue realizada en personas que viajan frecuentemente y esas personas usualmente viajan para trabajar esta respuesta es bastante lógica. Pero sea como sea, prácticamente cada encuesta habla a la perfección de la inclusión de WiFi en los aviones. De hecho, el 94% de las personas asegura que ponerle WiFi a los vuelos es lo mejor que hicieron las aerolíneas en los últimos 3 años.
Quizás esta sea otra de las características por las que los usuarios están eligiendo cada vez más el tren y no los vuelos para hacer viajes relativamente cortos (además de la velocidad de embarque y el beneficio de la ubicación de las estaciones).










Como el wifi tenga la misma calidad que la comida…
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A mi me convencen más fácil con alcohol. ; )
ja, aeromexico tiene alcohol… mucho
jaja wifi sobre todas las cosas
Es bueno saber que ofrecen Wi-Fi, pero elegir una aerolínea sólo por eso?… Yo personalmente preferiría una aerolínea que no tuviera Wi-Fi, así me obligarían a tomarme un ratito (o ratote) para dejarme de saturar con trabajo o noticias ;)
Te secundo RobinP
Pues todo depende de si la Wifi es como la de los aeropuertos. Si tengo que pagarla adicionalmente prefiero comida, puedo vivir sin internet un buen rato, especialmente si me ponen esos sistemas en que yo puedo escoger de un buen montón de películas y verlas a mi ritmo.
De todos modos, en Europa mis amigos (son científicos, así que se lo llevan viajando a congresos) dicen que no toman avión exclusivamente para saltarse los imbéciles controles de seguridad. En trayectos cortos no es que se demoren más porque los aeropuertos de las low-cost siempre están donde ‘el diablo perdió el poncho’ y más encima se ahorran el cabreo de tratar con la gente de seguridad.