
Me he quedado de piedra con el excelente artículo del New York Times sobre cómo el Power Point entorpece las operaciones militares de Estados Unidos. “Para cuando entendamos esta diapositiva, ya habremos ganado la guerra”, dice el general Stanley McChrystal, en tono de mofa a la imagen que ilustra esta entrada. Parece cuestión de broma, pero el trasfondo es impactante. “[PowerPoint] es peligroso porque puede crear la ilusión de entendimiento y la ilusión de control”, menciona el general H.R. McMaster.
Han dado en el clavo. PowerPoint ha generado una cultura en torno a la optimización, en tratar de reducir la información a su mínima expresión, en explicar la mayor cantidad de datos en el menor espacio posible. Ideado como una herramienta para presentaciones corporativas, PowerPoint se ha arraigado tanto que es prácticamente impensable una ponencia, una charla o una presentación pública sin apoyo de las diapositivas.
Como bien señala el artículo del New York Times, hay preocupación en torno a cómo el (ab)uso de esta paquetería afecta la discusión de los temas, el pensamiento crítico y la toma de decisiones. Herencia de una tendencia al corporativismo, la generación del PowerPoint se ha acostumbrado más a sintetizar que a comprender, más a presentar la información en puntos claros y manejables, que en esforzarse por entender las interacciones complejas en el mundo.
Pensemos, por un momento, en el esquema de pensamiento que implica esta herramienta - sobre todo en el ámbito educativo. PowerPoint estimula a que un estudiante aprenda a sintetizar, a encontrar los puntos clave, pero no se debe abusar de este programa. La tendencia actual conlleva a sacrificar la profundidad, a privilegiar el resumen en balazos por el análisis de la información. Como diría McMaster, “muchos problemas del mundo no pueden reducirse a unos cuantos puntos”.










Haber, no entendí. ¿Quién es el culpable? El diseñador que usa una herramienta llamada powerpoint, ó el powerpoint hace estúpidos a los diseñadores de diapositivas. ¿O todo lo que huela a microsoft hay que criticarlo por ese simple hecho?
bueno me doy cuenta que precisamente muchos de los comentarios van sobre la tendencia de NO entender la profundidad de la información… afortunadamente, en una educación filosófica, el power point es una especie de pecado capital (sólo por debajo del uso de sinónimos) en la que precisamente lo que se resalta es eso!!! tienes un power point y generas una de dos: a) gente que no te pela y lee tu power point b) un ponente que no te pela, y sólo lee su power point
Lo que está claro es que esta noticia negativa, se ha publicado en este medio, por la sencilla razón de que PowerPoint es de Microsoft.
Me gustaría saber que culpa tiene esa herramienta concreta sobre el uso que alguien le pueda dar. Me gustaría saber si ocurriría lo mismo con otra herramienta más del gusto del autor, es decir un producto de otra empresa por la que los fanáticos de Apple sientan más simpatía.