Muchos de nosotros pasamos un buen rato frente al ordenador. Sea por cuestiones labores, o sólo por ocio, el tiempo que pasamos frente a la computadora es significativo. En mi caso, por ejemplo, paso cuando menos unas tres o cuatro horas al día sentado en el escritorio. Es común que terminemos con algún dolorcito de cuello, o el temible (pero típico) síndrome del túnel carpiano. ¿Cómo evitarlo? Gracias a la gente de Tweet Médico (un servicio imperdible en su timeline), descubro un par de gráficos que ilustran qué debemos hacer, y qué no cuando trabajamos frente al monitor.

Comencemos por darle un vistazo a lo incorrecto:

Como vemos, los problemas inician desde la postura. Hay que asegurarnos de tener un asiento con respaldo, de modo que no añadamos tensión innecesaria a nuestra espalda. Otro punto a considerar es el soporte que nos aporta tener los pies bien plantados en el físico. También es importante tomar en cuenta la distancia que hay entre nuestro cuerpo y el teclado o el ratón, para evitar dolores posteriores. El monitor no debe causar que giremos la cabeza, pues acumulamos más tensión en el cuello. Importantísima es la iluminación, para evitar el desgaste visual.

Ahora sí, veamos un gráfico que ilustra cómo debemos colocarnos:

Como se observa, los pies están bien apoyados en el suelo, el asiento está alineado respecto a la computadora, situaciones que mejoran la postura y evitan dolores. En el gráfico, la mirada está fija al frente, a la altura de la cabeza y a un brazo de distancia; éste es uno de los puntos más importante a tomar en cuenta, ya que esta posición es difícil de conseguir si se está trabajando en un ordenador portátil (y ni decir de una netbook). También es importante tener el material de consulta en una posición que evite las torceduras por girar constantemente el cuello.

Estos gráficos funcionan excelentemente en ambientes en los que tenemos pleno control de la situación (nuestra casa, nuestra oficina). No obstante, muchas veces trabajamos en otros lugares como cafeterías, universidades, y demás sitios. Es importante tener en consideración estos consejos prácticos para adaptarlos a tu entorno y encontrar la manera más práctica de trabajar sin hacerte propenso a lesiones. Tu cuerpo lo agradecerá.