
“¿Qué hago?”, me ha preguntado una amiga profesora que recién descubrió a un par de alumnos haciendo sexting. El sexting (etimológicamente, de la fusión de las palabras sex + texting) es una práctica que consiste en el intercambio de imágenes o videos de contenido erótico a través de teléfonos móviles. Aunque el envío de este tipo de contenidos es común desde hace tiempo en Internet, el sexting es una tendencia que comienza a hacerse común entre niños y adolescentes.
Una encuesta de Bussiness Wire, publicada el año pasado, muestra que cerca del 20% de los adolescentes hacen sexting, y de este porcentaje, un 80% son menores de 18 años. Mientras que el 60% de los que intercambiaron material de este tipo aseguran haberlo enviado a su novio/a, un 11% admite haber enviado este contenido a otra persona.
El problema radica en la rápida propagación del material, lo que provoca que fácilmente pueda caer en manos de terceros. Esta práctica abre la pregunta sobre la producción de pornografía infantil. ¿Puede acusarse a un menor de posesión de este tipo de material si él es también menor de edad? ¿Se puede asegurar que hay consentimiento al realizarse el envío de imágenes? ¿Qué pasa cuando este material pasa a manos de un adulto? También queda en el aire el grooming: la aberrante práctica de un adulto que se hace pasar por un menor para que éste acceda a enviarle fotografías y/o videos eróticos.
En Estados Unidos ha habido esfuerzos por legislar en torno al sexting. Por ejemplo, algunos estados han modificado sus leyes para evitar que se imputen cargos de producción o distribución de pornografía infantil a los adolescentes implicados en casos de sexting. También se ha tratado de despenalizar el envío consentido de imágenes entre mayores de 13 años. Ya no hablemos de otros países, en los que las leyes en torno a este tipo de situaciones es prácticamente inexistente.
¿Se puede regular el sexting en menores de edad? Como en muchos casos, la solución está en la educación. Por ejemplo, el Instituto para la Comunicación Responsable Móvil y en Línea, una asociación civil en Nueva Jersey, ha desarrollado el programa Sexting is Stupid (El sexting es estúpido) para educar a la comunidad. Con iniciativas como ésta, la respuesta no está en la prohibición, sino en hacer comprender a los adolescentes la responsabilidad del intercambio de imágenes o videos de contenido erótico. Ése es nuestro deber.








¿Se puede regular el las estupidez en menores de edad? no
Ni siquiera se puede regular en adultos!
Ta bien gacho. Y luego que sigue? ¿el MILF?
Por supuesto que es una idea estúpida. A los adultos (25 en adelante) se nos olvida cómo es ser adolescente. Vivimos en un mundo difícil, complejo y peligroso que los adultos no entendemos, pero que debemos arreglar cuanto antes o terminará muy mal. Para los adolescentes es todavía más difícil y por lo mismo viven bajo mucho estrés, más del que nosotros vivimos a su edad.
También recordemos que a esa edad los adolescentes están llenos de hormonas y listos para reproducirse, de hecho es lo que sus cuerpos les piden. Hagamos a un lado la doble moral. No es posible por un lado “presentar en sociedad” a las señoritas a los XV años (lo cuál implícitamente significa que están listas para casarse, como lo hicieron nuestras abuelas) y luego escandalizarse si le mandan fotos “sugerentes” al novio. Tampoco es posible rasgarse las vestiduras si un adulto trata de seducir a una adolescente por webcam el 3 de mayo siendo el acto más reprobable, y que el 4 de mayo sea perfectamente aceptable porque la chica cumplió 18.
“Sexting is stupid,” pero los adolescentes también lo son. Todos nosotros lo fuimos a su edad. Lo que debemos hacer es un mundo más seguro, donde tengan acceso a toda la información y métodos anticonceptivos. Donde haya lugares en que los adolescentes realicen sus prácticas sexuales de manera informada y segura. Donde no haya impunidad para los depredadores sexuales.
Lo único que no es aceptable es pedirles abstinencia, tanto al texting como a cualquier otra práctica sexual. Pedirle a los quinceañeros que esperen al matrimonio estaba bien cuando se casaban a los 18, pero en estos tiempos en que el matrimonio llega a los 30 o después, es simplemente tortura, una restricción arbitraria que no tiene sentido.
Ciertamente. De hecho,y sin que me malinterpreteis, las chic@s te empiezan a gustar a tal edad, no es descabellado pensar que te vayan a seguir gustando despues..(aunque son mejores de 16 para arriba lol)
dan tiene mucha razon. pero beto y juan de sarco tambien tienen un buen punto
Y despues los culpables son los adultos, que miran con “depravacion” a esas pobres e inocentes niñas que… se desnudan y se ponen en poses provocadoras? No estamos hablando de niñas, amigos mios. Hace rato que un “niño” nos roba en plena calle y pensamos que debe ser castigado igual que un adulto. ¿Quien castiga a las “niñas” que se desnudan queriendo ser mayores y juegan a ser estrellas porno?
Un poco de consecuencia.
Los adultos pueden ser culpables por ver de forma depravada, y los violadores son los que castigan.
pues ami me parece ke los adultos tienen deprabaciones mas grandes han oido hablar de la necrofilia o coprofilia jaja o la formicofilia jaja ponerte insectitos ai