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¿Quién se acuerda de Chatroulette? Aquella página hija de mamá 2.0 y papá viralidad tuvo su punto álgido hace unos meses cuando pasó, de la nada, a convertirse en un sitio increíble popular y que dio lugar a su vez a otros fenómenos virales tan simpáticos como el famoso Pianista de Chatroulette. Sin embargo, conforme iba pasando el tiempo fue haciéndose evidente que el sitio necesitaba algo más que un par de ajustes generales si quería seguir atrayendo la atención de posibles inversores y no convertirse definitivamente en una moda pasajera.

Desde hace tiempo ya se sabía que Andrei Ternovskyi estaba trabajando en una segunda versión del sitio mucho más depurada y que implementaría un detector de penes (tal cual) para que los amigos exhibicionistas se fuesen a otro sitio a enseñar sus cositas. Hace una semana el sitio cerró sus puertas temporalmente para aplicar los nuevos cambios, en principio sólo iba a ser un día, pero al final han acabado resultando 7.

¿ha servido de algo? Bueno la interfaz se ha rediseñado, ahora puedes ajustar el tamaño de las ventanas de conversación y disponerlas a tu gusto por la pantalla, eso sí, los exhibicionistas no se han ido, me han hecho falta sólo 5 personas para encontrarme con uno.

Y para ser justos, es completamente normal (Por el amor del FSM ¿cómo armas un software identificador de penes?) Chatroulette fue un fenómeno que nació de la viralidad, del ese poder extraño que tiene a veces internet de convertir en relevante lo superfluo, en importante lo trivial, Chatroulette tuvo su tiempo, y ese tiempo ya se acabó. O mucho me equivoco o su futuro pasa por quedar a merced de algún curioso ocasional y unos tipos que no pueden mantener el pene donde corresponde.

Via: Mashable | Foto: Cuatro