Ayer os conté mis impresiones tras el prelanzamiento de la Boxee Box, un gadget que yo había estado esperando durante mucho tiempo y que al final acabo estando muy por debajo de mis expectativas, sobre todo en el tema del precio. Para mi sorpresa, muchos empezasteis a preguntarme cómo conseguía ver Hulu y Netflix desde España, dos servicios que son maravillosos pero que por desgracia y por culpa de algunas leyes absurdas sólo están disponibles dentro del territorio de Estados Unidos.

En realidad es un procedimiento muy sencillo. Lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos hablando de dos servicios que funcionan por streaming y por lo tanto debemos tener un ancho de banda aceptable. Esto se traduce en dos aspectos, el primero es que el ancho que tengamos contratado ha de ser en mi opinión y para que merezca la pena como mínimo de 1 Mb (aproximadamente 100 Kb/s de bajada), el segundo y es en lo que va a derivar el resto del post es que no hay ningún servicio gratuito, hoy por hoy, que nos permita usar Hulu o Netflix sin sufrir graves problemas de usabilidad.

Las dos observaciones anteriores las hago en referencia al socorrido Hotspot Shield, una utilidad que básicamente hace lo mismo (te permite conectarte con una IP de Estados Unidos) pero que es gratuita y como tal reduce nuestro ancho de banda hasta el punto que usar Hulu, Netflix o Pandora acaba siendo un engorro y todo este post pierde su sentido. Por desgracia, para tener una buena experiencia de usuario, el paso más sencillo es usar un VPN, de pago. Hay opciones bastante buenas, como BlackVPN o StrongVPN, pongo estas dos porque son las que he usado y tengo garantía de que funcionan bien, si conocéis o usáis vosotros alguna otra sería genial que la dejaseis en los comentarios.

Con BlackVPN que es el que yo uso, por sólo $5 dólares al mes (la mitad de lo que te puedes dejar una noche en una sola copa de cualquier garito de Madrid) tienes el problema completamente resuelto, es cierto que hay que pagar, pero me parece un precio irrisorio si tenemos en cuenta todas las ventajas de las que vamos a poder disfrutar. Una vez hayamos hecho el pago nos enviaran a nuestro correo un nombre de usuario y una contraseña que son los que debemos usar para configurar el VPN en los dispositivos en los que lo vayamos a usar, yo lo uso en Windows, Linux, iPhone e iPad sin ningún tipo de problema aunque he reconocer que la configuración en Windows es de lejos la que más problemas me ha dado.

El proceso en sí para configurar el VPN varía mucho de un sistema operativo a otro, los de BlackVPN tienen una página excelente donde detallan todo el proceso para cada uno. Aunque uséis otro proveedor los pasos son esencialmente los mismos, lo único que hay que cambiar son los datos, no es un proceso en absoluto complicado.

Supongo que después de todo esto la pregunta del millón es ¿Merece la pena? Sí, merece completa y absolutamente la pena. A nivel personal veo muchas series y muchas películas, en torno a 3 capítulos por día de distintas series (también escribo en TVlia), lo que hace 21 al cabo de una semana y 2 o 3 los sábados y domingos. Gracias a Hulu (que en muchos casos también incluye subtítulos al español) y a Netflix el tiempo que antes empleaba en bajar ese contenido ahora lo empleo en verlo. Te toca a ti decidir si merece o no la pena, para mí como digo supuso un antes y un después, pero mientras luchamos por conseguir un acceso universal para ver las películas y las series que nos gustan, no está de más saber que hay métodos para saltarse las restricciones absurdas impuestas por unos señores que todavía no se han enterado de qué va todo esto.