Cuando se anunció, por fin, la segunda entrega de Tron Legacy, muchos nos quedamos con la duda: ¿Quién será el director? después de todo Hollywood tiene esta mala constumbre de entregarle proyectos con mucho potencial a personas que parecen tener menos sentido común y creatividad que una cucaracha (léase ).

Pero cuando se supo que el director sería Joseph Kosinski muchos nos quedamos aún más extrañados. ¿Quién es esta persona y por qué fue elegida para hacer la segunda entrega de lo que se ha considerado durante años, en la cultura geek, como una de las mejores representaciones del cine nerd. Básicamente esta sería el primer largometraje de Kosinski y eso no dio muchas esperanzas.

Lo curioso es que al final el resultado fue bastante bueno. Tron Legacy cumplió y bien. No es la mejor película que ha salido de la ciencia ficción pero es una secuela muy digna, de las mejores cosas que se mostraron en 2010. El tema es que como geeks probablemente ya hayamos visto el trabajo de Joseph Kosinski y probablemente algunas de las cosas que él ha hecho califique como "favorito" en una que otroa categoría.

Probablemente el trabajo más reconocible de este director, después de Tron Legacy sea un comercial que hizo para Gears of War hace unos años. Por medio de escenas realizadas dentro del mismo videojuego, acompañadas de un cover de la canción Mad World hecho por Michael Andrews y Gary Jules para Donnie Darko, Kosinski logró hacer un comercial extremadamente bueno y sumamente simple que se alejaba de los promocionales habituales para un juego de guerra.

No es el único. Kosinski realizó otro gran comercial para un videojuego, en este caso "Starry Night" de Halo 3. Un poco habitual flashback del Master Chief durante un breve momento en que aparentemente está inconciente. Una pequeñísima ventana al pasado de uno de los personajes más recordados de los videojuegos empaquetado en un promocional para TV. Pura genialidad.

Pero fue antes de todo esto, por medio de un comercial falso para un futuro iPod el cual en teoría permitiría recrear sets de películas famosas en un mundo virtual (en este caso el hotel de la película The Shining de Stanley Kubrick), el cual llamó realmente la atención de Sean Bailey, productor de Disney que estuvo peleando por años por la reinvención de Tron.

Bailey convenció a Disney para que le de algo de dinero a Kosinski para hacer una prueba de tres minutos de cómo se vería hoy el mundo de Tron. Sorprendidos con los resultados, pero no convencidos, decidieron mostrar esos mismos tres minutos en Comic-Con. El resto es historia.

Es raro que Hollywood decida entregarle una superproducción de 170 millones de dólares a un director "principiante". Pero a veces el resultado puede ser realmente bueno. Como sucedió con Tron Legacy.