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Amanda Hocking es una escritora de 26 años. Es considerada como la autora independiente con más ventas en la tienda de Kindle. Es decir, Amanda comercializa sola sus libros, sin necesidad de un sello editorial ni nada por el estilo. Ella vende sus libros en tres dólares, aunque ofrece algunos títulos hasta por 99 centavos. De esa cantidad, se queda con 70% de ganancia. Suena como una nimiedad, pero hay que considerar que Hocking vende hasta 100 mil copias cada mes.

La distribución digital ha venido a revolucionar a la industria editorial. Gran parte de este éxito hay que adjudicárselo al Kindle, el dispositivo que detonó el mercado. Su tienda de libros digitales ha abierto las puertas a un sinnúmero de nuevos talentos que aprovechan este nuevo modelo de negocio. El caso de Hocking es significativo porque ella no estaba atada a ninguna editorial antes de publicar su ópera prima. Amanda sólo escribía historias en su blog antes de dar el salto. Al igual que la autora, 19 de los 25 escritores independientes con más ventas en la tienda de Kindle no tenían un contrato previo con un sello editorial.

Al publicar directamente en formato digital, los autores se saltan varios obstáculos que, en el caso tradicional, inhiben y condicionan la oferta editorial. Un e-book tiene un costo de producción prácticamente nulo, ya que no hay por qué preocuparse acerca de las impresiones, el espacio en anaqueles, el inventario, la distribución, etcétera. Sin ese impedimento económico, publicar se hace mucho más sencillo, lo cual democratiza la oferta, eliminando la necesidad de algún mecenas, benefactor o padrino para sacar el libro.

Por supuesto, los sellos editoriales siempre darán un valor simbólico que ayuda al prestigio de un escritor nuevo. Sin embargo, ya no es indispensable contar con la venia de una casa editorial para salir adelante. De cierto modo, Kindle elimina al intermediario, reduciendo la brecha entre los autores y los lectores. Esta muerte del publisher tiene sus pros y contras; sin embargo, este modelo se erige como una alternativa viable en una industria que, históricamente, se había mostrado reticente a la migración digital. El cambio es evidente: como demuestra Amanda, la oportunidad se abre para forjarse un camino por la vía propia. Anótenle otro punto al e-book.