TPPA es un tratado comercial entre Perú, Chile, Brunei, Nueva Zelanda, Singapur, Malasia, Estados Unidos y Vietnam que por supuesto, contiene un capítulo de propiedad intelectual.

La buena noticia es que se ha filtrado la propuesta de Estados Unidos para el capítulo de propiedad intelectual del nuevo tratado de libre comercio Trans-Pacific Partnership Agreement (TPPA), lo cual signfica que ciudadanos de países como Chile y Perú pueden informárse de lo que se esta negociando a sus espaladas.

La mala noticia es que el contenido es muy extremista y como es costumbre vuelca el fracaso de la industria del copyright hacia usuarios, proveedores de internet y la red misma.

En ALT1040 ya hemos tratado el problema que representa la tendencia actual de incluír medidas de protección de propiedad intelectual en tratados de libre comercio. ACTA es el ejemplo más claro del porque la creación de poĺiticas públicas a puerta cerrada es contraproducente para todos, pero los monopolios culturales no aprendieron nada con ACTA y decidieron repetir los mismos errores, seguiéndo la norma de oro de los extremistas de la propiedad intelectual: la opacidad. ¿O tal vez es un error intencional?

Al igual que ACTA, las propuestas para el capítulo de propiedad intelectual que TPPA propone se han filtrado.

Las propuestas de Nueva Zelanda y Chile para este capítulo, se filtraron el mes pasado después de la quinta ronda de negociaciones celebrada en Santiago de Chile.

El fin de semana pasado, la ONG Knowledge Ecology International, filtró la propuesta de Estado Unidos fechada al 10 de febrero de 2011, la cual confirma lo que muchos ya especulaban: un ACTA corregida y aumentada. Es decir, un Digital Millenium Copyright Act sin los beneficios ni las excepciones, solo la protección para los mismos de siempre.

Queridos gobiernos del siglo XX, recuerden la fórmula mágica: más secretismo, más filtraciones.

El profesor Michael Geist experto en propiedad intelectual y ACTA, describe esta filtración como todo lo que Estados Unidos quería en ACTA pero no consiguió..

Geist lo explica simple y sencillo, el objetivo de Estados Unidos es exportar su legislación de propiedad intelectual al mundo entero y modificar las legislaciones locales para que se adapten a ella. Llamémos a las cosas por su nombre, esto es neocolonialismo.

KEI ofrece un análisis preliminar que en teoría, todos los chilenos y peruanos entusiastas de la transparencia, el conocimiento y el internet deberían de leer a la brevedad posible ya que se describe el impacto que tendrían estas medidas en áreas como la salud pública, el derecho de autor, las patentes y la agricultura.

Algunas de las propuestas de los negociadores estadounidenses son:

  • 70 años de copyright después de la muerte del autor
  • Medidas de protección para el entorno digital más allá del los tratados de internet de WIPO
  • Capacidad de ISPs para identificar usuarios
  • Incentivos legales para que ISPs cooperen con titulares de derechos a identificar y detener la transmisión de contenido
  • Criminalización de uso sin fines lucro
  • Etcétera, etcétera, etcétera.

Algunos blogs consideran que este tratado puede crear un sistema global de three strikes. El mantra siempre es el mismo: la única opción para una industria que ha perdido la dimensión de lo que significa justicia, es criminalizar, criminalizar y criminalizar, utilizando tratados de libre comercio y acrónimos de 4 letras para lograrlo. (IMPI, RIAA, MPAA, ACTA, TPPA, etc)

Gracias a la presión internacional el contenido de ACTA fue modificado (al principio era básicamente lo que ahora pide TPPA), sin embargo el tratado no se ha cancelado ni mucho menos pero --aunque muy tarde-- el debate ha comenzado. La resistencia de la sociedad civil al TPPA no será poca, esperemos los negociadores también consideren como antecedente el rechazo internacional y unánime de la sociedad civil a el ACTA.

Por cierto, para los que siguen la situación en México esta filtración considera como medida de protección (artículo 6) la “fijación” que fue aprobada por el Congreso mexicano la semana pasada.

¿Y de dónde vienen todas estas medidas medievales de protección a la propiedad intelectual? ¿Quién esta detrás de estas leyes?

En las democracias aparentes parece ser que el único medio de información acerca de las actividades reales de los gobiernos y quiénes los influencian son las filtraciones, he aquí el enláce a lista de deseos de la industria del copyright para el TPPA, filtrada en diciembre del año pasado.

Ahora, compárala con el contenido de la propuesta para el tratado (PDF).

Lo más peligroso de esta propuesta es la abierta simpatía por la opacidad de los negociadores de este tipo de tratados. Rendir cuentas y trasparentar procesos no es opcional, es una obligación de los gobiernos. Pero los monopolios culturales además de intentar (sin éxito) obstruír la evolución de la cultura en el siglo XXI, también estan obstruyéndo el ejercicio de la democracia y contagiándo la falta de legitimidad de sus argumentos y estudios, a las estructuras y procedimientos democráticos más básicos.

De nuevo, la libertad de expresión y el derecho a la comunicación está en peligro gracias a la necedad de un puñado de creyentes en un modelo de propiedad intelectual que ya no sirve. Consecuencias graves, beneficios nulos para la sociedad: esto es el copyright del siglo XXI.

Recomendaciones para mantenerse informado acerca de TPPA:

Imagen | TPP Watch