Las historia de Internet y la informática está poblada de personajes admirables, uno de ellos es Joseph Carl Robnett Licklider, mejor conocido como "Lick", quien en 1960 publicó Man-Computer Symbiosis, un artículo extraordinario del que ya he hablado antes y que inicia así:

La simbiosis hombre-computadora es un desarrollo previsto en la interacción entre hombres y computadoras electrónicas [...]

Es razonable pensar, de aquí a 10 o 15 años, en un Centro de Pensamiento que incorporará las funciones de las bibliotecas de hoy en día junto con los avances en almacenamiento y obtención de información.

Eso implica una red de tales centros, conectados uno con otro en líneas de comunicación de banda ancha, y con usuarios a través de servicios cableados.

No sé que piensen ustedes luego de leer esas palabras, pero yo creo que Licklider, el psicólogo, físico y matemático, simple y sencillamente presagió Internet.

Para Lick, el ser humano y las computadoras debían ser capaces de cooperar de forma flexible y eficiente para "tomar decisiones y controlar situaciones complejas". Que una relación hombre-computadora es una caso especial de las muchas relaciones hombre-máquina, una que al menos en 1960 no era una relación simbiótica:

La esperanza es que, en no muchos años, los cerebros de las personas y las computadoras entén muy acoplados entre sí; el resultado de esa sociedad será algo que piense como ningún cerebro lo ha hecho y que procese datos de una forma desconocida hoy en día.

Y sí. Hoy Internet es justamente eso. Un gran cerebro que puede guiar desde el intercambio masivamente distribuido de conocimientos e información, hasta una revolución auto organizada en Egipto y acampadas por toda España.

Internet es metáfora y praxis, una suerte de enjambre de hombres-computadora, las gran máquina del pensamiento colectivo que soñó Licklider, el artefacto máximo, el inicio, el medio y el fin de la comunicación, la gran máquina de copiar, el alfa y la omega donde que deposita en discos duros la naturaleza humana, todo y nada reunidos en red; raudales de bits que buscan sentido.

Internet es el antes y el después más reciente de la Humanidad.

Desde Internet, feliz día de Internet, todos los días.

Imagen: Molecularts