Durante las últimas semanas y como era de esperar, los temas de mayor interés en España han sido las elecciones que ayer se celebraron y una serie de subtemas intimamente relacionados con ellas, como los movimientos de protesta #spanishrevolution promovidos a través de redes sociales como Twitter o Facebook.

Aprovechando que seguramente muchos estáis aún con resaca electoral me gustaría comentar algunas cosas sobre el llamado e-vote, más conocido como voto electrónico, algo que desafortunadamente aún no esta disponible en la mayoría de paises y que sin duda es algo que cada vez piden más electores y un debate que está o debería estar sobre la mesa.

Tipos de voto electrónico

Voto remoto

El voto remoto implica que el elector puede ejercer su derecho al voto desde la distancia, por ejemplo desde su casa, y sin la presencia física de ningún supervisor. Seguramente la totalidad de vosotros hayais votado alguna vez de manera electrónica en algún sitio web, por SMS o incluso en una encuesta de Facebook u otras redes sociales.

Si bien el votar a distancia parece la mayor ventaja de votar electrónicamente, puede ser un tema bastante polémico como veremos más adelante, seguramente algo por lo cual aún no se ha establecido como sistema de votación.

Voto físico

El voto físico se realiza físicamente en el centro de votación --en el caso de España en los colegios electorales-- e implica que la votación está supervisada por las autoridades electorales pertinentes para evitar que no se produzca ninguna incidencia.

En caso de que en unas elecciones se permitiera votar de manera remota, el voto físico sería algo que seguramente siempre debería existir. Las razones son obvias: asistencia y ayuda a personas mayores y/o discapacitadas, y proporcionar acceso a las personas que no disponen de las herramientas necesarias para votar, como ordenadores, dispositivos móviles o una conexión a Internet.

Ventajas del e-voting

Las ventajas del voto electrónico sobre el voto tradicional son bastante obvias. Por decir unas cuantas:

  • Velocidad de escrutinio: El escrutinio final estaría disponible tan pronto como se agotara el tiempo disponible para votar y se cerraran las urnas.

  • Estadísticas en tiempo real: Se podrían tomar estadísticas desde nada más empezar las votaciones, incluyendo resultados en tiempo real y todo tipo de datos relacionados con las elecciones.

  • Costes: Una vez implementado el sistema, los costes de las elecciones se reducirían drásticamente debido principalmente al ahora en la organización.

  • Impacto medioambiental: El impacto medioambiental también sería mucho menor, evitando por ejemplo la utilización de materiales como el papel.

Por todo esto y especialmente a los costes, el voto electrónico no sólo sirve para mejorar el voto actual y el sistema de elecciones, sino que permitiría a los países hacer sus gobiernos más participativos, no límitando a que sean los propios políticos --los representantes de los ciudadanos-- quienes voten sobre determinadas leyes sino otrogando la posibilidad al ciudadano a que el mísmo decida sobre temas que le afectan directamente: participación activa en la gestión de tu ciudad.

¿Por qué no se ha adoptado ya el voto electrónico como sistema de votación?

Después de esta pequeña introducción comentando algunas de las ventajas, paso a hacer algunas reflexiones sobre por qué aún no se ha adoptado el voto electrónico en países como España, y por qué debería hacerse.

Hace tiempo, como seguramente a muchos de vosotros, me tocó estar presente en una mesa electoral. Si bien la jornada se desarrolló con bastante normalidad, me sorprendió lo rudimentario del sistema, especialmente al cerrarse las urnas. Los componentes de cada mesa deben desprecintar estas para manualmente proceder al recuento. Aunque la acción de contar los votos se realiza varias veces, es habitual que falte o sobre algún voto, cosa tras la cual seguramente los integrantes decidan deshacerse --algo de dudosa legalidad ilegal-- para cuadrar las cuentas. Este es obviamente un problema detectado, pero con la cantidad de papeletas y de horas que pasan los integrantes de la mesa electoral ejerciendo su tarea, supongo que los errores en el recuento pueden ser también algo habitual.

Si bien hay muchas voces críticas con respecto a la posible manipulación en unas elecciones efectuadas a través del voto electrónico, seguramente el principal motivo por el cual no se ha generalizado, lo cierto es que si el sistema esta bien implementado esta no debe ser mayor a la del sistema tradicional e incluso se podría acabar del todo con ella.

El voto electrónico es una posibilidad totalmente viable a día de hoy y no se queda ahí, ya es una realidad en países como Estados Unidos, donde se utilizan máquinas DRE de forma parcial no sólo para discapacitados sino para todos los votantes, o en Brasil, donde en todas las elecciones es obligatorio votar mediante una de las citadas máquinas. Pero el voto electrónico, que por cierto se lleva usando desde los años 60, no se limita a dispositivos de votación específicos y también ha habido países que han implementado sistemas de votación por Internet. Hablo de lugares como Reino Unido, Estonia o Francia, donde en diversas elecciones o referendums ha sido posible votar electrónicamente a través de la red.

¿Que debe hacer España --o cualquier otro país-- de cara a adoptar el voto electrónico por Internet? Lo primero es por supuesto elegir el sistema.

Cada vez que se celebran elecciones en Suiza, uno de los países europeos pioneros en votación electrónica por Internet, los ciudadanos reciben por correo postal una contraseña la cual da la posibilidad de ejercer su derecho al voto. El sistema parece fiable ya que para recibir dicha contraseña, el elector debe identificarse ya que se trata de un envio por correo certificado. En otros lugares como Estonia los votantes pueden emitir sus votos electorales gracias a su tarjeta de identificación electrónica, la cual está equipada con un chip que les identifica de manera única.

En España tenemos este mismo sistema --el famoso DNI Electrónico--, aunque aún no nos hemos lanzado a su uso para ejercer nuestro derecho a voto en unas elecciones. El sistema funciona --aunque algunas páginas web que hacen uso de el no-- y la utilización del DNI Electrónico para acceder a ciertos servicios y realizar trámites online es algo totalmente fiable y legítimo.

Por lo tanto, parece ser que habiéndose probado la efectividad y ventajas en otros países y disponiendo ya de un sistema que podría utilizarse para las votaciones, la adopción del voto electrónico no deja de ser una decisión puramente política.

Con un sistema de voto electrónico no habría razón para no hacer la política más participaba y dejar a los ciudadanos que decidan sobre las leyes mediante referendums electrónicos, por supuesto para gente que quiera hacerlo, siempre estaría la posibilidad de abstenerse. Lamentablemente, esta participación no interesa a muchos de los políticos que nos gobiernan, los cuales prefieren mantenerse en el poder durante 4 años, o el tiempo que dure la legislatura, decidiendo por nosotros.