La idea de que la Tabla Periódica cambie puede resultar extraña para algunos. En general se piensa que es inmutable, permanente como las fórmulas matemáticas que vemos impresas en los libros. Lo cierto es que debido a la naturaleza de algunos experimentos, cabe la posibilidad de que un nuevo elemento químico aparezca, aunque sea por unos segundos, incluso menos. De hecho, durante los últimos 250 años se ha agregado un nuevo elemento cada 2.5 años, aproximadamente.

Tal es el caso del Ununquadium y el Ununhexium, ambos reportados hace ya varios años, que como parte de un estricto proceso de evaluación y a pesar de su breve existencia, quedarán inmortalizados en las posiciones 114 y 116, respectivamente. Recordemos que la posición está determinada por el número de protones en el núcleo del átomo.

No con esos nombres, si no con otros al estilo Copernicio (Cn, 112) o Bohrio (Bh, 107), nombrados en honor de grandes científicos, lo cual sucederá en breve. Los descubridores tienen derecho a elegir el nombre, por lo que es posible que sea Flerovio y Moscovio, en recuerdo de Georgy Flyorov y de la ciudad de Moscú.

Ununquadium fue descubierto en diciembre de 1998 producto de una colisión de isótopos de Plutonio y Calcio, llevada a cabo en el Instituto Central de Investigaciones Nucleares (ICIN), en Rusia, con el apoyo de científicos estadounidenses. Treinta segundos fueron los que se mantuvo con "vida" antes de degradarse en otros elementos más estables. Durante 2009 se confirmó su existencia en otros laboratorios del planeta.

Ununhexium posee una historia muy similar. Su cuna también fue el ICIN, un año después que el Ununquadium. En 2005 ocho átomos fueron reproducidos en otro laboratorio, y en 2009 tuvo lugar el experimento confirmatorio.

Otros elementos, 113, 115 y 118, siguen en proceso de evaluación, a la espera de evidencia más fuerte que confirme su existencia.