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En tiempos donde los motores de búsqueda --léase Google-- definen el alcance de la web, China decidió lanzar su propia versión de lo que debe ser un buscador. Su nombre es Jike, que significa "inmediato" y que suena como la palabra "Geek", supuestamente para hacerlo más atractivo entre la juventud china.

A la presentación pública de la plataforma de búsqueda fue invitado un grupo de ejecutivos de alto nivel de la empresa Baidu, proveedora del buscador que domina la escena china con 75% del mercado. China los presentó presentó como equipo de apoyo, y nada más que eso.

(Por cierto, Google sólo posee el 20%.)

Según el reporte de The Wall Street Journal, Jike tendrá todo el apoyo del gobierno. Esto significa un paso más hacia el completo control del Partido Comunista Chino sobre cómo debe ser la web de su país. En este sentido, es probable que la existencia de alternativas populares como Baidu y Google hagan que Jike simplemente no triunfe como se espera.

Por el lado técnico, poco se sabe de cómo serán indexadas las páginas, cuál es la tecnología del centro de datos (si lo hay), o si el robot de búsqueda ya está en funcionamiento. Mucho menos sobre la privacidad de los usuarios chinos. Se conoce nada más que un ex empleado de Google, Liu Jun, estará al mando como Jefe Científico de unas 100 personas.

En cuanto el diseño del buscador, sigue el estándar impuesto por Google: logo centrado en la pantalla y caja de texto con botón. Poca innovación por aquí en términos de interfaz. Un vistazo.

Aunque es emocionante que existan nuevos bucadores y tecnologías para la web, es inevitable generar suspicacias cuando un Estado lo patrocina, más aun cuando se trata del gobierno chino.