Los hackers han seguido haciendo de las suyas y Sony ha aprovechado para ejercer de justiciero, alardeando de ello al diario Guardian a través de su presidente Kaz Hirari:

No es algo limitado a Microsoft y Sony, a un par de compañías. Es mucho más que eso. Es lo suficientemente grande hasta el punto de que estamos hablando de cualquiera y de todas las compañías, organizaciones y entidades que están en el espacio online... Todas en este momento, ¿no es así?

La amenaza no se limita a Sony o a un par de compañías, sino al mismo tejido de la sociedad. Por eso requiere que los individuos y las compañías estén muy vigilantes, algo evidente, y necesitamos la ayuda del gobierno, de las agencias gubernamentales y de legislación al respecto en determinados casos. Y esto tiene que ser un esfuerzo mundial.

Los últimos ataques reportados son los de Epic Games, que ha enviado un correo electrónico a todos sus usuarios para alertar de un ataque por el que sus direcciones y contraseñas podrían haber caído en malas manos:

Los hackers han podido obtener direcciones de correos y passwords encriptados de los usuarios de los foros. Por suerte, ninguno de nuestros sitios contenía información de tarjetas de crédito.

El Club Nintendo también ha visto vulnerada su seguridad, hasta el punto de cerrar sus puertas como tantas otras webs de Nintendo tras el ataque de LulzSec a los servidores de la compañía.

El único consejo que se nos ocurre, evidentemente, es que os abstengáis de repetir contraseña en más de un servicio. Visto lo visto ya no queda ninguno invulnerable (si es que alguna vez lo fue).

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José Carlos Castillo

José Carlos Castillo, también conocido por sus allegados como "Bauer" por su afición a cierta serie televisiva, es Licenciado en Periodismo por la Universidad de Málaga, carrera que cursó para poder aunar sus dos grandes pasiones: los videojuegos y la escritura. Ha colaborado en numerosas publicaciones especializadas, ejercido de redactor jefe en otras tantas y dirigido un periódico de temática social. Actualmente reside en Madrid, trabajando como freelance del periodismo sobre videojuegos. Más artículos del autor »