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Ha sido un camino largo en mi vida el uso de software libre, recuerdo que empecé usando software libre en Windows antes de decidir cambiarme de sistema operativo a Linux --"GNU/Linux", para los puristas--, y durante todo este proceso pude notar los cambios que ha habido en el diseño de interfaces, de logos y de imágenes de distintos proyectos de software libre.

Más allá de lenguajes de programación y las metodologías de programación alrededor de estos, una de las habilidades más importantes que un desarrollador puede tener es la empatía. Para que el software sea útil debe ser hecho tomando en cuenta mis necesidades como usuario, que pueden ser distintas de las necesidades de otros usuarios.

Sabemos que muchas veces el diseño es dejado a un lado a la hora del desarrollo de aplicaciones libres. ¿Por qué? Pues muchas veces más que ser creado pensando en el usuario final, los dasarrolladores piensan en si mismos mientras trabajan en él. Aunque a veces las comunidades ayudan a mejorar los diseños en general --muchas veces porque los desarrolladores tienen necesidades distintas y todas estas son tomadas en cuenta--, muchas veces el diseño no es algo que en realidad preocupe a los desarrolladores.

Yo sé que el software libre es una metodología muy válida e importante, con muchas aplicaciones muy variadas. Pero a la vez me doy cuenta de que ---la mayoría de las veces-- comparado con el software privativo, que es hecho pensando en el usuario final, su diseño es bastante pobre. Yo apoyo completamente el software libre, pero no me gustaría que para apoyarlo tenga que usar herramientas con un diseño inferior. ¿Qué podemos hacer para mejorar la ética del diseño en el software libre?

Parte del problema es el mercado. El software comercial debe venderse, así que las interfaces sencillas y con gran usabilidad es algo integral en él; el software libre no, y muchas veces parte de la estrategia para obtener fondos es ofrecer planes de soporte, así que hacer el software libre más sencillo no es siempre parte de la dinámica (van a notar que el software libre mejor diseñado siempre tiene una versión comercial).

Además, muchos desarrolladores ven el diseño como algo que pasa a segundo plano, un trabajo "inferior" en comparación a lo que ellos hacen. Y cualquiera que piense que su función es más importante en un equipo de desarrollo hace que esto sea destructivo.

Otro problema es la actitud de los diseñadores. ¿Quién quiere regalar su trabajo cuando de por si se dice que el trabajo del diseñador ha sido devaluado mucho últimamente? Por un lado, los desarrolladores pueden mostrar su trabajo en proyectos libres como algo que les ayuda a formarse en su carrera o como parte de su portafolio. Pero los diseñadores no tienen los mismos incentivos. Podemos ver ejemplos aislados --como el Proyecto Tango, o los diseñadores involucados en Firefox, como Chris Messina--, pero por lo general no se piensa que el ayudar en proyectos libres sea algo bueno. Todavía.

Las compañías o comunidades que trabajen desarrollando proyectos open source deben tomar esto en cuenta. Tienen que entender la importancia de tener a diseñadores en su equipo. Y los desarrolladores deben entender que el trabajo del diseñador es tan importante como el de ellos y trabajan con el mismo fin, sólo que sus herramientas son un poco distintas.

Imagen vía Kino Eye