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Amazon anuncia que a la fecha su nube, también conocida como S3, almacena más de 449 mil millones de objetos de información y procesa unas 290 mil peticiones de creación de objetos por segundo en los tiempos pico. Esto es, como ellos mismos calculan, como 64 objetos por cada persona del planeta, 4 por cada neurona en nuestro cerebro, casi tantos como estrellas en la vía láctea.

Aqui cabe mencionar que de un año para acá Amazon casi dobla la cantidad de objetos hospedados. Y que en 2006 apenas tenía 2.9 mil millones.

La nube, esa abstracción de redes de computadoras administradas de forma centralizada para ofrecer infraestructura y software como servicios, etcétera, es el campo sobre el que la mayoría de las startups tecnológicas siembran su esperanza hoy en día. Sí, hablo de ese lugar mágico de Internet donde es posible hospedar tanta información --de usuarios-- como el dinero pueda comprar. Amazon lo sabe muy bien, tanto por ser pionero en el tema como por saber monetizarlo con estrategias muy inteligentes, como la publicación de una interfaz de programación bien diseñada para fomentar su uso.

Mención a parte merecen los administradores de sistemas de Amazon, así como los científicos a cargo del diseño del sistema de almacenamiento. En lo técnico, sus esfuerzos son ejemplares para la comunidad. Su artículo Cloud Architectures es bien conocido entre los colegas. Y es que gestionar un sistemas de alta disponibilidad, seguros y optimizados para su propósito con tal de reducir costos, no es una tarea sencilla.

Los números son impresionantes. Haciendo cálculos, es muy probable que Amazon S3 rebase los 500 mil millones de objetos almacenados antes de que termine este año. No tengo idea si se trata de la nube más grande entre las que existen, tal vez sólo comparable con la de Google o Facebook. Ciertamente, sus dimensiones nos hablan de

  1. Lo útil y exitoso que es el paradigma de la nube para entre empresas y usuarios en general.

  2. Lo importante que es Amazon S3 para decenas de negocios tecnológicos, sobre todo, claro, los relacionados con redes sociales.

  3. Que a consecuencia del punto anterior, Amazon S3 es una metanube, la nube definitiva cohabitada por las demás.

  4. Y que con mucha probabilidad, Amazon S3 almacena algo nuestro.