¡No te pierdas nuestro contenido!

Viendo los netbooks o el MacBook Air y comparándolos con el Osborne I, uno se da cuenta de cómo han cambiado las cosas en 30 años y han evolucionado los equipos para ofrecernos la ansiada movilidad. Si bien el Osborne I fue el primer ordenador portátil con éxito comercial, realmente, no fue el único y, ese mismo año, se presentó otro computador portátil, el Epson HX-20, un computador que parecía una calculadora pero que ocultaba un gran potencial en su interior.

hx20

El Epson HX-20 era mucho más ligero y portable que el Osborne I, era un computador que pesaba 1,7 Kg y tenía el tamaño de un A4, por tanto, su apariencia era mucho más cercana a una máquina de escribir eléctrica o una calculadora grande. Este modelo de Epson contaba con un teclado, una batería de níquel-cadmio recargable (con unas 50 horas de autonomía), una pantalla LCD de 120x32 píxeles que soportaba cuatro líneas de 20 caracteres, integraba una impresora matricial, memoria RAM de 16 Kb (con posibilidad de extenderla a 32 Kb), 2 procesadores Hitachi 6301 (en configuración maestro-esclavo) de 0,614 MHz y la capacidad de almacenar datos en una micro-cinta integrada.

Aunque se anunció en 1981, realmente se empezó a comercializar en 1982 y se hizo muy popular en 1983 causando sensación porque ofrecía autonomía, capacidad de proceso, almacenamiento e impresión, todo concentrado en un dispositivo que no llegaba a 2 Kg de peso y que tenía un coste de 800 dólares de la época. La versatilidad de este equipo era tal que Epson lanzó diversos periféricos al mercado: una tarjeta de sonido externa (CX-20), una disquetera externa (TF-20), un sintetizador de voz externo (Realvoice), cartuchos EPROM (de 16 Kb), interfaz para conexión a TV, lápiz lector de código de barras o un módem externo.

La prensa especializada de la época acogió al HX-20 con muy buenas críticas:

El HX-20 es un gran salto adelante en concentrar una computadora completa en un dispositivo compacto. Es ideal para trabajar en un avión, en un tren o fuera de la oficina, el HX-20 no tiene rival. ¡Cuántas veces habré soñado tener un equipo que permita usar una hoja de cálculo o escribir durante un vuelo transoceánico! Parece que el HX-20 es la respuesta a esos sueños

Epson_HX-20_Ad

El Epson HX-20 incluía un programa de monitor del sistema y, además, el Epson BASIC que permitía realizar operaciones con números enteros y decimales, además de manejar matrices de dos dimensiones. Este Epson BASIC partía del BASIC de Microsoft, por lo que contaba con sus comandos además de los propios que había incluido Epson y que permitían la codificación de programas. Hay que tener en cuenta que, gracias al módem, este portátil podía comunicarse con un servidor central y, por tanto, se usaba mucho en rutinas de control de almacenes al igual que se podrían usar hoy en día un tablet.

Al mismo tiempo que se popularizaba el uso de este portátil, aparecían aplicaciones desarrolladas expresamente para éste. Dado que era un computador que podría ser utilizado en viajes, se desarrollaron aplicaciones relacionadas con la productividad empresarial (hojas de cálculo y procesadores de texto), las comunicaciones (control del módem, consola de conexión, etc) y, para las horas de viaje, algunos juegos (tres en raya, Blackjack, etc).

El HX-20 sentó las bases de una línea de computadores portátiles que causó furor entre los profesionales de principios de los años 80 que buscaban movilidad y autonomía. Kyocera, en 1983, lanzó el TRS-80 Model 100, un computador similar al HX-20 pero que usaba procesadores Intel y, en 1984, Epson lanzó el PX-8 Geneva, un computador que daba un gran salto con respecto a su antecesor al incluir, además del BASIC, CP/M 2.2 como sistema operativo y un procesador Toshiba TMPZ84C00P-3 a 2,45 MHz.

Algunas empresas, todavía, utilizan este computador para sencillas tareas y, por increíble que parezca, Epson mantiene una página de soporte en su web.