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Tenía muchas esperanzas en el evento que RIM había preparado esta mañana en Londres para presentar los nuevos modelos de BlackBerry y probablemente alguna que otra sorpresa más. Según Partrick Spence, uno de los directivos de la compañía, el de hoy era el mayor lanzamiento de BlackBerry de la historia, acompañado además de la presentación del nuevo BlackBerry OS 7, al que recordemos que por desgracia no podrán actualizar los modelos de la compañía ya presentas en el mercado , sólo los nuevos. Y digo que tenía muchas esperanzas porque según iba avanzando el evento, del que podréis encontrar más información en Gizmóvil, estas se han ido desinflando conforme iba comprobando que lo que tenía ante mí era una mera actualización, una simple puesta a punto sin nada de innovación y sin nada de revolución, la vieja RIM de siempre repitiendo los mismos pasos de siempre una y otra vez. Y es que así no vamos bien.

Ninguna marca debería ser condenada a caer en las garras del olvido y del retraso tecnológico a menos que haga méritos para ello, hemos podido seguir un caso similar muy de cerca con Nokia, que últimamente parece que está remontando el vuelo gracias a su alianza con Microsoft y la presentación de un nuevo terminal con Windows Phone 7, del que como os comentábamos ayer parece que tendremos noticias pronto. El caso es que últimamente lo de que RIM va a seguir la senda de Nokia empiezo a oírlo cada vez más y a las voces agoreras que lo proclaman la verdad es que razón no les falta. Si hay algún motivo por el que ambas compañías pueden acabar condenadas al ostracismo es precisamente uno sólo: la falta de innovación.

Ahora mismo el mercado baila al son que marcan Apple con su iOS y Google con su Android, le guste a quien le guste y le pese a quien le pese. Antes de proseguir vamos a resumir brevemente los nuevos modelos que la canadiense ha pressntado hoy: tenemos en primer lugar la Bold 9900 que ya pudimos ver en el BlackBerry World de Orlando y las dos nuevas perlas de la corona que son la Torch 9810 y la Torch 9860, ambas con pantalla táctil, salvo que la 9810 cuenta además con el clásico teclado físico de las Blackberry (ese sublime teclado físico, si se me permite añadir) y la 9860 es exclusivamente una gran pantalla resistiva táctil, una versión mejorada de la inefable e inusable Storm. Básicamente parece que RIM se ha dado cuenta de que en lo táctil está el futuro y ha actualizado sus terminales para ello, manteniendo al sector más conservador con un modelo que sigue manteniendo lo físico y al más innovador con un modelo que se centra de manera absoluta en lo táctil.

No es una mala idea, pero no es suficiente. Desde mi punto de vista, BlackBerry ahora mismo tiene dos grandes caballos ganadores, por un lado el entorno empresarial, que históricamente le ha funcionado muy bien y le sigue siendo todavía bastante fiel y por otro el conocido BlackBerry Messenger, que causa furor entre el mercado más juvenil. Son dos buenos motivos para seguir aguantando las ventas, pero por desgracia me temo que no van a continuar siéndolo durante mucho tiempo más. En cuanto a lo primero porque cada vez hay más migración desde los teléfonos de RIM a otras alternativas como el iPhone y algunos Android, de hecho desde iOS 4 Apple lleva poniendo bastante énfasis en el entorno empresarial, sobre todo en lo que al cliente de correo se refiere, aunque no sea ni de lejos tan bueno como el de BlackBerry OS. En cuanto al segundo porque mientras WhatsApp gana diariamente en número de usuarios la competencia también empieza a ponerse las pilas como hemos podido ver con iMessage o con el Huddle de Google+ en Android.

En lo que respecta a la presentación de OS 7, aunque son varias las mejoras introducidas se acaba quedando en un navegador que es hasta un 40% más rápido que la versión anterior (según RIM el más rápido de toda la competencia) con un motor WebKit que tiene además un soporte parcial de HTML5 y la utilización de la tecnología Liquid Graphics, que mejora aspectos del sistema como la fluidez al cargar los menús, transiciones visuales y mejoras a la hora de la carga de aplicaciones, todo estupendo, pero como decía nada nuevo bajo el sol. Es una visión bastante personal, pero siempre he visto las BlackBerry como una herramienta de productividad fabulosa, nada es tan bueno como el correo push de BlackBerry, nadie estaba ahí antes que ellos con una idea tan buena como BlackBerry Messenger, nada está tan orientado a trabajar bien y eficientemente desde el campo de la movilidad como una Blackberry, en eso hay que reconocer que son buenísimos, quien quiera jueguecitos chorras y tirar pajaritos contra cerditos puede comprarse un iPhone o un Android.

Así que para seguir reforzando ese punto y apoyarse en las nuevas tendencias de mercado lo que creo que le hace falta a BB OS 7 es un buen puñado de apps en el App World que lo refuercen y complementen todas esas funciones nativas propias del sistema operativo. Todas esas funciones no vienen solas, vienen con un buen puñado de desarrolladores detrás, algo que ya tienen otras plataformas y que en RIM se deberían espabilar para conseguirlo cuanto antes. Microsoft también se ha dedicado a ello de lleno con Windows Phone 7 y de momento no se les está dando demasiado mal, con un crecimiento apreciable del Windows MarketPlace. Si a las características de por sí prometedoras de una BlackBerry, a su funcionamiento y a los principios de sus sistema operativo le sumamos un buen puñado de aplicaciones que revitalicen sistema, puede que consigan esquivar el bache. Si no me temo que lo que les espera al fondo del abismo en el que parecen estar sumidos es una única cosa: el fracaso.