Uno de los límites más conocidos del mundo físico es ese de que nada puede ir más rápido que la velocidad de la luz: 299.792.458 metros por segundo (aprox. 300.000 km/s). Einstein lo formuló dentro de la Teoría Especial de la Relatividad allá por 1905 con su famosa pero poco comprendida ecuación E = mc2. Nada había roto esa certeza hasta que científicos italianos cronometraron neutrinos más rápidos que la luz.

Como parte del proyecto OPERA (Oscillation Project with Emulsion-tRacking Apparatus), el experimento se llevó a cabo a 11.400 metros bajo el suelo en el Laboratorio Nacional Gran Sasso en Italia, donde recibieron un rayo de neutrinos llegado del CERN. El haz viajó 732 kilómetors desde Ginebra, Suiza, donde se ubica en CERN, hasta el Gran Sasso, 60 nanosegundos más rápido de lo que la velocidad de la luz lo permite. Esto mismo se repitió durante meses, más de 16.000 veces, pero no encontraron fallos. Los resultados acompañados de un artículo en ArXiv.org serán presentados mañana en el CERN.

Por supuesto, la posición del CERN y de toda la comunidad científica, es de cautela:

El sentir de la mayoría es que eso no puede estar bien, que no puede ser real... [Los científicos] están invitando a toda la comunidad a mirar sus resultados y llevar a cabo un escrutinio con el máximo detalle, quizá también para que sean reproducidos en otras partes del mundo.

De hecho, investigadores de otros laboratorios prestigiados como el Fermilab, comenzarán a trabajar de inmediato puesto que cuentan con la infraestructura necesaria. Ellos dicen estar en shock con los resultados.

El Dr. Ereditato, de OPERA, agrega

Mi sueño sería que un experimento independiente encontrara lo mismo, entonces me sentiría aliviado... No estamos afirmando cosas, sólo queremos ayuda de la comunidad para entender ese resultado sin sentido, porque no tiene sentido.

Los neutrinos son algunas de las particulas subatómicas más esquivas. Justo ahora, mientras lees estas palabras, miles de millones atraviesan tu cuerpo y todo lo que existe alrededor, como si de un fantasma se trataran. Solo bajo condiciones especiales, a miles de metros bajo la tierra, es que pueden ser atrapados. Pauli los postuló en los años 30 y pasaron veinte más hasta que fue corroborada su existencia.

De comprobarse los resultados, o dicho de otra manera, si los científicos están de acuerdo, la Física moderna entraría en un nuevo punto de inflexión que le obligue a repensar sus fundamentos, resultados, teorías, todo.