La noticia llega tras un estudio entre científicos australianos y nortemericanos y podría ser el comienzo del mayor avance en el tratamiento de una de las variantes de la enfermedad más mortífera, el cáncer de pulmón. Los investigadores hallaron el secreto que se esconde detrás de la enfermedad, la cual se regenera en la mayoría de casos a pesar de la quimioterapia agresiva. Al parecer, el seguimiento de las células pequeñas derivó en el uso de un fármaco capaz de detener la regeneración de la proteína Erizo (Hedgehog), responsable del crecimiento de las células cancerígenas.

El estudio se llevó a cabo en la Universidad de Monash, en Melbourne. Los investigadores se centraron en la rápida propagación que tiene el cáncer de pulmón en las células pequeñas. Por norma general, los pacientes con la enfermedad responden bien a la quimioterapia remitiendo la extensión de la enfermedad. El problema llega una vez acaban las sesiones agresivas, momento en el que este tipo de cáncer vuelve a regenerarse de manera rápida. Este fenómeno es el que ha tenido desconcertado a los científicos en los últimos años, sobre todo porque una vez terminada la quimioterapia a menudo no quedan rastros de células cancerígenas.

Los investigadores de Monash encontraron a través de una serie de experimentos que sí se podía detener la regeneración de las células cancerígenas. Lo consiguieron mediante el uso de un fármaco que bloquea un tipo de proteína conocida como Erizo, la responsable del crecimiento de las células cancerígenas.

Así lo explicaba Nail Watkins, profesor del Instituto de investigación Médica de Monash:

Hemos conseguido inhibir la proteína y esto podría ser capaz de aumentar la eficacia de la quimioterapia y reducir el riesgo de reaparición del cáncer de pulmón. Hasta ahora habíamos recorrido un largo camino para mostrar cómo se regeneraban las células del tumor, el cual ha sido un misterio durante mucho tiempo

Lo que encontramos fue que la proteína es muy importante cuando las células se agotan y piden regenerar el tumor. Si el uso del fármaco puede bloquear la señalización de la proteína, se puede evitar que las células del cáncer de pulmón se regeneren después de la quimioterapia

A partir de aquí y como cuenta el profesor, se espera que las compañías farmacéuticas utilicen la investigación como base para llevar a cabo ensayos clínicos en pacientes con cáncer. Las pruebas deberían realizarse sobre pacientes que han acabado de manera satisfactoria la quimioterapia, de forma que el tratamiento y sus usos puedan eliminar la posible regeneración en un tiempo de no menos de 12 meses para que el resultado se muestre fiable.

Un avance increíble si tenemos en cuenta que el cáncer de pulmón es uno de los más reproducidos en el mundo, extendiéndose de manera diferente y siendo la principal causa de muerte entre los fumadores.