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Que los tablets se han extendido mucho en uso es una afirmación que no dice nada nuevo, de hecho, tanto se ha extendido en uso que incluyen múltiples elementos orientados a la accesibilidad de personas con discapacidad, tanto en Android, que cuenta con APIs para desarrollar lectores de pantalla y otros tipos de asistentes, como en el recién estrenado iOS 5. Y dadas las ventajas que ofrecen los tablets, ¿podríamos ofrecer mayores prestaciones a las personas con discapacidad? Para un estudiante de la Universidad de Stanford es algo posible puesto que han desarrollado una aplicación que transforma el tablet en una máquina de escribir en braille con la que las personas con discapacidad visual podrán escribir y tomar notas.

El braille es un sistema de lectura y escritura en relieve que se basa en la codificación del alfabeto en 6 puntos (aunque en el ámbito de la computación se usan 8 para representar todos los caracteres ASCII), algo que podemos encontrar en los botones de los ascensores o, incluso, en las cajas de los medicamentos. Las personas que escriben en braille suelen ayudarse de algunos sistemas, o bien máquinas de escribir, que van perforando una tira de papel (como en taquigrafía), o computadoras que codifican lo escrito en caracteres ASCII para, posteriormente, imprimirlo en una impresora braille. El problema de estos sistemas, principalmente, es su precio que oscila entre los 3.000 y 6.000 dólares y, a veces, no son demasiado manejables.

Durante un curso de verano del grupo de investigación de computación de alto rendimiento de Stanford, un alumno, Adam Duran, y sus dos profesores (Adrian Lew y Sohan Dharmaraja) se plantearon obtener un sistema alternativo a los actuales a un precio mucho más bajo y pusieron el foco en los tablets. En un primer momento pensaron en desarrollar una aplicación que leyese braille pero descartaron la idea porque eso, realmente, no iba a ayudar a las personas con discapacidad visual (que ya sabían leer braille) así que le dieron una vuelta de tuerca al planteamiento y subieron el listón para desarrollar una aplicación que permitiese escribir en braille desde un tablet.

Lógicamente, las pantallas de los tablets son superficies planas algo que, para una persona con discapacidad visual, puede ser un handicap a la hora de "palpar" dónde se ubican las teclas porque no va a encontrar ningún tipo de resalte que sirva de referencia. ¿Y cómo solucionar este problema? Estos investigadores decidieron abordar el problema de la manera más simple: si no hay manera de poner una referencia, entonces, que sea el teclado el que se adapte al usuario. La aplicación detecta la yema de los dedos del usuario y adapta la posición del teclado a la de los dedos, de modo que las teclas se ajustan cada vez que el usuario deposita sus manos sobre la pantalla:

Las teclas pueden adaptarse a los usuarios cuyos dedos son pequeños o grandes, los que escriben con los dedos muy juntos o separados o, incluso, que un usuario escriba en la tableta colocando los dedos como si estuviese tocando un clarinete

La aplicación, además de servir para tomar notas, puede utilizarse en el ámbito científico para escribir símbolos matemáticos o químicos, demostrando que su uso sería posible en múltiples escenarios.

Si dicen que el tablet podría sustituir, en un futuro, los libros en las escuelas o, incluso, en algunos ámbitos podría sustituir al ordenador portátil, ¿podría ser un sustituto a bajo coste de las máquinas de escribir de braille? ¿Podrían los tablets democratizar el acceso a este tipo de dispositivos de escritura? La verdad es que la aplicación que han desarrollado tiene muchas posibilidades.

Imagen: East Paradise