Cuando era niño, el Programa Espacial de los Estados Unidos era un símbolo de inspiración. Para mí, la fascinación por el espacio nunca ha terminado, nunca he dejado de soñar con todo aquello que podría ser posible...

Paul Allen (hace unas horas).

Es lo que tiene ser multimillonario. Como ya lo hicieran Richard Branson, Jeff Bezos o Elon Musk en el pasado, a Paul Allen, co-fundador de Microsoft, también le ha picado la curiosidad de montarse su propia compañía para viajar al espacio. Quizá en este caso podríamos decir que la aspiración alcanza cotas asombrosas. Allen está dispuesto a desarrollar el avión más grande del mundo, tanto, que sería capaz de lanzar cohetes al espacio. Todo ello a través de su nueva empresa, atentos al nombre porque dará que hablar, Stratolaunch Systems.

Y es que desde hace unas horas, el co-fundador de Microsoft ha comunicado sus planes a través de Stratolaunch Systems. Planes que pasan por lanzar cohetes no tripulados con una salvedad, en vez de ser lanzados a través de una plataforma de lanzadera el hombre pretende que sea a través del avión más grande del mundo, un "gigante" capaz de poner a naves no tripuladas en órbita.

Este es el plan con el que comenzarían las misiones porque tal y como asegura el propio Allen, la idea es que en el futuro se conviertan en vuelos tripulados.

Lo primero que habría que aclarar es que la idea no es nueva. La diferencia es la logística preparada para semejante proyecto. La principal dificultad para llevar a buen puerto este tipo de viajes radica en que hasta ahora, para lanzar cohetes desde el aire, la estructura de lanzadera no podía ser muy grande, por lo tanto el cohete o nave tampoco. Por esta razón el hombre está dispuesto a construir un avión-lanzadera sin igual.

Para ello ha contratado a Burt Rutan, el mismo que creó el SpaceShip. Junto a este estarán ligados al proyecto SpaceX y Scaled Composites en la construcción de avión y nave. Las características del proyecto serían:

  • El avión sería impulsado por seis motores jumbo 747, pesaría 544 toneladas y tendría alrededor de 117 metros de envergadura. Además, contaría con una autonomía de 2.400 kilómetros.
  • Los cohetes o naves, sin especificación clara aún, tendrán una longitud de 37 metros y un peso cercano a las 223 toneladas y capacidad de poner en órbita hasta 10 toneladas (no es seguro que llegue a tanto).

Y hasta aquí podemos decir. Para que nos hagamos una idea bien clara de la propuesta. De acabar con éxito, sólo la construcción del avión sobrepasaría las dimensiones del hasta ahora avión más ancho, el construido por el magnate Howard Hughes. Si todo sale bien, los primeros viajes están programados para el 2016. Un inicio que realmente comenzó hace 10 años con los primeros bocetos de la aeronave Stratolaunch.

En algún punto del desierto de Mojave en California se han iniciado las construcciones de uno de los proyectos privados más brutales de la historia de los viajes espaciales. Ojalá tenga éxito.