Si lo dice él... Es la segunda persona más rica del mundo. Para calcular su fortuna se necesita un contador hasta más avezado que el de Kim Dotcom. Y no sólo eso, destina gran parte de sus ingresos a actividades filantrópicas, quebrando récords y récords en donaciones. De hecho, el copresidente de la Fundación que lleva su nombre y el de su esposa, Melinda, anunció hoy en Davos una contribución de 750 millones de dólares al Fondo Mundial contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis. Con cara de multimillonario bueno dijo en una conferencia de prensa: "Estos son tiempos económicamente duros, pero no es excusa para recortar la ayuda a los más pobres del mundo".

Hoy, me cae bien Bill Gates. Es el políticamente correcto de una industria que nunca lo fue. Creó un imperio remixando ideas (quién no), y cuando lo tuvo todo, pensó en dar. Hoy está centrado sólo en tareas benéficas, lo que siempre habla bien de las personas. Alguna vez en un programa norteamericano se dijo que había salvado más vidas que Batman, por sus aportes al desarrollo de vacunas y medicamentos para el Tercer Mundo. ¿Un superhéroe nerd? ¿Cómo no se le ocurrió a Stan Lee antes?

Tampoco es que las tenga todas consigo. A tú y a mí nos gustaría, por ejemplo, que Bill se involucre más con los temas de la libertad de internet y los riegos de SOPA (algo que está lejos de su ideología), por ejemplo, pero eso sería pedirle a Bill Gates que no sea Bill Gates. O que sea más crítico con las políticas de los gobiernos de los países que él apoya donando medicamentos. Pero nunca fue un tirabombas; ni siquiera un tirapetardos. En ese sentido, ha dicho más de una vez que el capitalismo ha salvado el mundo; pero bueno, fue este sistema el que lo ubicó sobre lo alto de una pila de 59 mil millones de dólares. No será precisamente él quien se queje de los peligros del capitalismo salvaje...

No obstante, cada tanto, el amigo de Steve Ballmer, tira algunas frases como para aplaudir. Por ejemplo, la que lanzó en entrevista con la BBC (ver el video de arriba): "La gente como yo no paga los impuestos que debería". Sin pelos en la lengua asegura que el déficit de los Estados Unidos se resolvería sólo si los tremendamente ricos pagasen lo que tienen que pagar. Algo que para cualquier ciudadano de a pie es sólo sentido común pero para el establishment norteamericano es el espanto corporizado.

Sus comentarios a la BBC son interesantes y toma una posición definida; ya que hace horas el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fustigó en su mensaje anual ante el Congreso al sistema que protege los privilegios de una minoría.

Lo dicho. A pesar de su amistad con Ballmer (es un chiste, por favor, que no empiece a los gritos), de lo que representa, de ser un exponente del capitalismo más injusto... a pesar de Windows Vista, me cae bien Bill Gates.