El lunes se estrenó en los Estados Unidos la nueva serie de FOX a cargo del afamado director de Lost y como dijimos anteriormente no nos la ibamos a perder. Estamos hablando de Alcatraz, un relato sobrenatural que introduce una serie de enigmáticos sucesos relacionados con el pasado y presente de la carcel más famosa del mundo. El post contiene spoilers.

Los peores criminales que este país ha conocido están regresando. Están regresando a nuestras calles y nadié podrá encontrarlos porque no existen.

Nuevamente una isla centra la atención de J.J. Abrams, en esta ocasión nos cuenta la verdad de la prisión insular de San Francisco. Por lo que vamos descubriendo apenas comenzada la serie, todo lo que nos contaron acerca de la clausura de la penitenciaría en el año 1963 no tenía nada de cierto. Lo ocurrido en realidad es el foco del misterio que mueve este relato, sabemos que todos los presos y guardiacárceles desaparecieron por completo, después de este hecho se inventaron traslados y fallecimientos para cubrir sus ausencias. Medio siglo después los desaparecidos regresan a nuestro tiempo sin haber envejecido ni un poco, cada uno con una misión definida, digitada por alguien oculto detrás de los acontecimientos. El transcurso de los eventos se van dando en la actualidad pero con flash backs al siglo pasado cuando la prisión federal todavía se encontraba en funcionamiento.


Sarah Jones interpreta a Rebecca Madsen, una detective que sufrió recientemente la pérdida de su compañero y tiene dificultades para encontrar uno nuevo. Rápidamente pasa a formar parte en la investigación de las apariciones motivada por una historia personal ligada a la isla, su padre y su tío habían trabajado en ella. La actriz no consigue convencer cuando la rodea el misterio, pareciera en cierto punto que ni siquiera está prestando atención a los sucesos que todos estamos observando. Resta ver si estos asuntos personales logran conmover al audiencia ya que la actriz parece más adecuada para la emoción que para el suspenso.

El otro papel protagónico está a cargo de nuestro querido Jorge García, famoso por su rol como Hugo "Hurley" Reyes en Lost. Regresa a la pantalla interpretando a Diego Soto con en el cual, esperamos, ponga fin a su mala suerte (en la ficción claro). Personifica a un poco tradicional dueño de tienda de comics que también es doctor especialista en historia, con varios libros sobre Alcatraz de su autoría. Aparece como el especialista sobre la historia de la isla. El rol es interesante porque resulta natural, su conocimiento es el de alguien que ha estudiado mucho, ninguna propuesta misteriosa ni aprendizaje divino. Contrario a los papeles de los sabelotodos que se ven cada vez más, Diego Soto no es para nada pedante. García lo interpreta con naturalidad y vuelve a ser querible. Por su parte, este personaje maneja mejor relación con el misterio que su par femenino, los rostros del actor son absolutamente convincentes (a pesar de haberlos visto miles de veces) cuando quiere mostrar sorpresa, miedo o desconocimiento, el guión además lo ayuda enormemente a transmitir estas sensaciones.

Rebecca Madsen y Diego Soto transmiten una sensación de detectives adolescentes, lo cual es interesante si se sabe aprovechar, pero hasta el momento no lo han manejado bien. Hay demasiado contraste entre el estilo de los protagonistas y el tono que la serie lleva de a ratos. Mientras el dúo tiene una relación juvenil, distendida y ligeramente cómica la serie va atraviesa caminos algo más oscuros con asesinatos a sangre fría, venganza y más muertes. La continuidad de la historia dirá si el elenco fue acertado o no.

Cuando vi las primeras imágenes suponía algo que se confirma al verla: Sam Neill es la joya de la serie. Él es quién conecta al resto de los personajes con los hechos sobrenaturales. Su papel es el de Emerson Hauser, un ex guardia de Alcatraz que en la actualidad está a cargo de la oficina de gobierno dedicada a resolver el misterio de las desapariciones de la isla. El agente trabaja desde una tecnológica oficina instalada en las barracas de la cerrada prisión. Convence fácilmente a los dos protagonistas principales para que queden a sus órdenes, es claramente quién está más enterado de todo. Neill cubre a su personaje con el misterio que Abrams adora, es difícil reconocer si el mismo es héroe o villano. Logra ser frío en algunos momentos y cálido en otros siendo creible en ambas facetas. El aporte del actor irlandés es clave para la serie y cada escena donde aparece es fantástica.

El guión está bien desarrollado, combinando el género de ciencia ficción con el policial, con mucha acción desde los primeros minutos, pero el misterio no comienza a dejarnos con la boca abierta. Los motivos de esto probablemente sea que el espectador se pone en contacto con el enigma antes de sentir algo de empatía hacia los protagonistas de la historia. Ocurre algo similar a lo que sentimos con The Walking Dead, donde nos encontrabamos corriendo junto a los personajes antes de saber quienes eran, en esa serie finalmente nos metimos en su vida, esperamos que Alcatraz también lo consiga.

J.J. Abrams tiene el desafío de estar a la altura su bien ganada reputación, en este producto es el responsable de la producción ejecutiva. El genio detrás de Fringe, Alias y Felicity no ha podido evitar algunos estrenos difíciles en televisión justamente por la expectativa generada en todos sus trabajos, recientemente pudimos ver la mediocre Person of Interest y el comienzo de esta tampoco ha sido brillante.

Alcatraz nos dejó ver una serie que es inteligente para definir sus objetivos porque asi consigue brindar una experiencia televisiva agradable que difícilmente se convertirá en un clásico. Esperemos que mantenga cierta limitación en las incógnitas presentadas y pueda trabajar equilibradamente la acción y los misterios. La justicia de nuestras palabras sólo se podrá medir cuando la serie lleve varios capítulos, habrá que esperar para esto unos meses, ahi sabremos si consigue sumarse a la lista de éxitos de su productor.