Cierto es que el kopimi, como toda filosofía relevante, ha tomado una fuerza sin precedentes particularmente ahora que como muchas filosofías relevantes — valga el kopimi — lo han hecho, se ha convertido en una religión (oficial en Suecia).

Antes de ser algo sagrado para una religión, kopimi era simplemente “copy me”. Pero también ya era una idea formada por dos elementos: el poder de la copia y el rizomático brócoli. En 2009, Piratbyrån el colectivo filosófico y kopimista -- responsable del proyecto cultural que cimbró el internet en la última década del siglo XX -- publicó el libro Kopimi, Poder y Brócoli [torrent]:

Kopimi tiene raíz en el futuro y mantiene integrada la constante y vibrante avalancha de conocimiento que da forma a los cimientos de una discusión indiferente a los ondulantes cambios del tiempo y el espacio. Un tumulto donde nadie tiene permiso de permanecer callado y en donde todos debemos hablar con todos y de todo.

Dentro de atractivas parvadas, enjambres apasionados y bulliciosas escuelas, sembrámos nuestros seres en nuevos contextos y eras. Este libro es organización espontánea, un proyecto comunitario de clusters con un solo propósito — Kopimi debe profundizarse, propagarse y consumirse completamente. Queremos estar más dentro de nosotros y de kopimi. Queremos penetrar dentro de tí y hacia el futuro.

Nuestras palabras deben, simultáneamente, sonar tontas para oídos sordos y ser caricias amorosas para los que ven y oyen, pero por encima de todo: nuestras palabras deben de morder a tí, y a tu mamá. Este es un libro para aquellos que están en un momento, pero están búscando su camino hacia adelante a través del tiempo.

Powr Broccoli Kopimi

Pero el kopimi, rizómatico como el brócoli, además de una idea, un libro y la fuerza de un grupo de amigos, fue una persona: Ibi Kopimi Botani, un jóven de sueco de orígen kurdo, diseñador gráfico de profesión y filósofo por destino. El copiléctico historiador y miembro fundador del ahora legendario Piratbyrån, Rasmus Fleischer, escribió con motivo de su muerte, sucedida un discordiano 23 de junio de 2010:

Ibi Kopimi Botania no esta más en este mundo, pero el continúa haciéndo este mundo “mäs bello, inteligente y mucho más difícil de predecir”.

Rasmus relata que en el 2003 en el foro de Piratbyrån se planteó la pregunta de que pasaría si todo mundo tuviera permiso de copiar todo, la respuesta de Ibi Botani fue:

Las expresiones culturales son diferentes formas de comunicación. Son herramientas básicas para la mayoría de los animales sociales, como el lenguaje simplemente. Igual que la lengua hablada, la cultura se transforma cuando se disemina. Es imposible separar la diseminación de la cultura del “proceso creativo”, ya que en principio son lo mismo. Al igual que el lenguaje, la cultura se convierte en algo sin significado si no se disemina. Las leyes de copyright nacen de la idea absurda de que la cultura puede crearse a partir de la nada y esto, de hecho, es una forma de que a través del Estado, pueda robarse la labor de otros.

Diseminar cultura es crear cultura.

Hermosa forma de hablar del proceso de propagación cultural que sucede, por ejemplo, con la descarga. Pero kopimi es también un símbolo ideado para ser usado por aquellos que quieren ser copiados y reemplazar el símbolo de &copy -- el cuál irónicamente equivale en HTML a ©. Como todos los símbolos hay una historia detrás, Ibi escribió en el 2005 un poco antes de que Piratbyrån lanzará el ícono de kopimi:

Creo que el símbolo de copyright se usa como substituto de kopimi. La mayoría de la gente quiere que la copien y el símbolo del copyright se utiliza como una forma de sobresalir entre los demás. [..] Copy me es realmente el categórico imperante, pero con un sentimiento positivo.

El legado de las ideas de Ibi Botani, tal como lo recomiénda el libro de kopimi, han logrado trascender el tiempo y penetrar en el zeitgeist. Se llama cultura.

Una idea, un grupo de amigos, un libro, un símbolo, una persona y ahora, una religión. Éstas son solo algunas de las raíces que han brotado de kopimi. En relación a la vertiénte religiosa que tanto ha llamado la atención, Peter Sunde o más conocido en el internets como @brokep, blogeó el día de hoy acerca del orígen de la idea del Iglesia del File-Sharing:

En una entrevista en el 2007 ó 2008 (creo, no estoy muy seguro acerca de la fecha) la abogada sueca de la MPAA, Monica Wasted, fue cuestionada acerca de su opinión acerca de la gente que advocaba el file-sharing. Su respuesta fue que “Son muy pocos, muy ruidosos. Son un culto. Se hacen llamar Kopimistas”.

Ella llamó a los filesharers, “un culto”. Pero ella sabe de esto, ya que además de trabajar para Hollywood ella también trabajo en Suecia como consejera legal de la Iglesia de la Cienciología. Por ejemplo, ella les ayudó a demandar al gobierno sueco por infringir el copyright de su biblia al usarla como evidencia en un caso en la corte.

Esto me hizó pensar en que a lo mejor había beneficios que buscar en lo que hacemos como movimiento religioso. Una de las cosas más divertidas de trabajar con The Pirate Bay siempre ha sido que empezamos muchos proyectos disparatados. Algunos funcionan, otros (la mayoría, fallan). Empezé a investigar que ángulo nos daría registrarnos como religión.

Peter, The Pirate Bay o el desaparecido Piratbyrån, no tienen nada que ver con al fundación de la Iglesia del Intercambio de Archivos, de hecho, él tenía pensado para el movimiento religioso el nombre de Church of Copying Kopimists o bien, C.O.C.K.

Gracias a su naturaleza kopimística, la Iglesia del File-Sharing ésta ya multiplicándose velozmente y algunos ya proponen su remix del kopimi: el ala "mística" danesa que se centra en el poder de la copia en sí mismo, en mi opinión es la más interesante hasta el momento.

Algunos otros ya hablan aquí en Suecia de "Kopimi Negro", "Kopimi Politeísta", "Kopimi Ortodoxo" y hasta "Kopimi Platónico". En fin, las religiones solo me interesan como fenómenos culturales o históricos, creó que me quedo con el kopimi en su forma más agnóstica.

Pero como claramente indica Peter, esta es una de las ventajas del kopimismo en la era del internet, sí no lo haces tú, alguien más lo puede hacer. O parte de. O va a usar tu idea y copiarla para mejorarla, remixearla, compartirla, informarla o hasta hacer una nueva religión. Las ideas que no se propagan no existen, o tal vez, solamente como productos.

Personalmente, kopimi es una idea muy especial, junto con el datalove, claro. Gracias a kopimi -- idea de la cual me enamoré desde el día uno que la encontré en IRC-- me apasiona La Copia en múltiples sentidos técnicos, filosóficos y legales. También, gracias a kopimi conocí a la gente que más quiero y a la que más admiro y me inspira todos los días. Gracias a kopimi, hasta me tatúe el signo “23” hace ya algunos años. (Algunos como yo, piensan que kopimi de hecho es un rizoma de The KLF). Gracias a Kopimi entiendo al diferencia entre un robo, un plagio y una copia. Y la relación entre información y cultura y su gran diferencia con eso que llaman contenido. Gracias a kopimi entendí que significan los comúnes y por qué el internet es uno de lo más preciados.

Gracias a kopimi podemos hablar del intercambio de la información y la propagación cultural, más allá de la histérica retórica del copyright. Gracias a kopimi, el conocimiento y su naturaleza rizomática, estas ideas seguirán siendo discutidas, ahora incluso en medios que ignoran las discusiones de propiedad intelectual y sus efectos en la sociedad. Y ojalá, cada vez más hablaremos menos de copyright.

No conocí personalmente a Ibi, pero ciertamente me impregné de su ideas vía kopimi. Gracias Ibi.

Imágenes vía Kopimi