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No es una novedad para nadie, ni siquiera para Sony, me temo, pero después de las malas ventas conseguidas en Japón en la segunda semana desde que se puso a la venta (se vendieron incluso más unidades de Wii y de PS3) la PS Vita empieza a perfilarse cada vez más como un batacazo de Sony con respecto a su estrategia en el terreno de las consolas portátiles. Y es que precisamente lo que falla es eso, la estrategia, pero tanto es así que Forbes se atreve a aconsejar que o hacen una rebaja del precio prácticamente nada más haberla lanzado para dejarla por debajo de los 20.000 yenes (260 dólares o 200 euros respectivamente) o el impacto puede ser todavía mayor.

Es una historia que nos huele un poco a viejo, y es que es básicamente lo mismo que le ocurrió a la Nintendo 3DS después de ser puesta a la venta: tuvo que sufrir una rebaja bastante significativa en el precio para seguir siendo competitiva a nivel de consumidores. La reducción de precio que aconseja Forbes iría para el modelo más bajo, que ahora mismo está en los 24000 yenes, aunque tampoco es descartable que lo aplicasen en general, para atraer a potenciales consumidores a los modelos más altos, que llevan 3G. Y es que la apuesta de Sony con la PS Vita es perfectamente válida y las primeras impresiones recogidas por la crítica han sido positivas pero entra en un mercado que, cada vez más, está cambiando radicalmente.

La primera semana la consola vendió 324.000 unidades, que ya eran por debajo de las esperadas, sin embargo, la segunda se desplomó un 60% hasta al alcanzar las 72.000 unidades. Son cifras además que se refieren exclusivamente al mercado japonés, donde Sony ha tenido siempre mucho más tirón, cuando de el salto a Europa me temo que veremos cifras bastante parecidas sino aún más acusadas. No hay nada que reprocharle a la PS Vita en cuanto a nivel técnico, pantalla táctil, controles táctiles, joysticks muy parecidos a los de un mando real... es lo más similar a una versión reducida de una PlayStation que hayamos podido ver hasta la fecha sin duda alguna.

Y sin embargo, algo falla, parece que todo ese núcleo de jugadores casuales (y no tan casuales) de consolas portátil se está moviendo en una dirección que quizá en su momento les resultase imprevista: los smartphones. Las tiendas de aplicaciones están en su momento y no paran de crecer con juegos, como Angry Birds, que se convierten en auténticos fenómenos mundiales de masas y con jugosas cantidades de dinero repartidas a los estudios desarrolladores. El mismo caso aplica al iPod Touch, que Apple supo promocionar muy adecuadamente como consola portátil y, si lo consideramos así y según ventas, probablemente la podríamos considerar paradójicamente como la portátil más popular.

No es que me gustase ver a la Vita o a Sony en tal situación, pero la consola empieza a apestar a catástrofe por todos los lados, es más, la rebaja que ha aconsejado Forbes me parece incluso hasta discreta. Los tiempos de oro de este tipo de consolas hace tiempo que empezaron a declinar y tanto la compañía nipona como Nintendo, que bien puede empezar a tomar lecciones de un caso análogo como ha sido la Vita, tendrán que cambiar radicalmente su estrategia de cara a un futuro. Renovarse, o morir.

Porque el problema no es, como comentábamos, que la Vita sea una pieza de hardware mala, al contrario, es 'demasiado' buena, demasiado para lo que el consumidor empieza a demandar en juegos portátiles, que cada vez son más títulos táctiles en los que aunque el nivel de jugabilidad no es ni mucho menos el mismo lo compensan con creces superando en adicción, sencillez y alcance para todos los públicos.

Después de ese batacazo bestial de la segunda semana veremos como se comporta en esta la tercera, que tampoco augura nada buena y como consigue compensarlo de cara al lanzamiento en Febrero en EEUU y Europa. Pero todo parece indicar a que más que aconsejada pronto Sony se verá obligada a reducir el precio y a buscar nuevos mercados en los que enfocar su consola que no tiene un problema consigo misma, como apuntan algunos, sino con el resto del mundo que lo que está diciendo de una manera de otra es que quieren menos PS y más Vita, menos hardware y más software que sobre todo esté a un precio asequible.