En nuestro marco de referencia humano y mamífero, el género está predestinado, pero esto no es así en muchas especies que son más flexibles. Las especies hermafroditas están predispuestas a una función sexual macho o hembra y a veces ambas a la vez. Hay múltiples ejemplos de animales marinos que cambian de sexo. Pero este pez Cirrhitichthys falco el pez halcón, es capaz de hacer el viaje de ida y vuelta. Son los resultados de un estudio de investigación de la Universidad de Hiroshima que duró tres años en aguas de Japón

El sexo es uno de los mejores inventos de la vida. Tiene 1.000 millones de años y supuso un cambio radical en la evolución de los organismos vivos. Surge en las células con núcleo (eucariontas) y su mejora evolutiva se debe a que en lugar de dividirse la célula manteniendo el material genético, se mezcla el material genético de dos organismos produciendo una variedad genética mucho mayor. Desde su introducción, el sexo tuvo un éxito inmediato.

La forma más primitiva de sexualidad es el hermafroditismo. Todos los individuos tienen gametos masculinos y femeninos y hay una gran variedad de casos. Se da en plantas y animales poco evolucionados como gusanos y caracoles. En vertebrados la forma común es la determinación sexual en la que un individuo es macho o hembra pero no ambos.

Cirrhitichthys falco, el pez transexual

Cirrhitichthys falco vive en los arrecifes del sur de Japón. Forma harenes compuestos de un macho dominante y varias hembras. Pero el comportamiento sexual de sus individuos no es fijo. De hecho este pez **selecciona el género basado en claves ambientales*. Cuando se trata de seleccionar pareja, este pez halcón mantiene abiertas todas las puertas. Nacen como hembras pero pueden transformarse en machos en la madurez y pueden volver a ser hembras si la situación cambia. Veamos la secuencia.

El tamaño del harén es importante. Un macho ha conseguido demasiadas hembras. No puede con todas. Entre las dos hembras más grandes, una cambia, se aparea como macho y se queda con la mitas del harén. El tiempo trascurre y este macho reconvertido pierde algunas hembras que se van a otros harenes. Aparece un nuevo macho dominante. La antigua hembra reconvertida en macho no gasta tiempo ni energía en pelearse con el nuevo macho. Se reconvierte de nuevo en hembra y pasa a forma parte del harén del nuevo macho.

La posibilidad de someterse a cambio de sexo bidireccional maximiza el valor reproductivo de un individuo

Pensamos en los genes modificando el comportamiento, pero en este caso ocurre lo contrario

Cuando el macho muere, una hembra cambia de sexo para ocupar su lugar. La falta del macho dominante dispara hormonas que estimulan los cambios físicos: en lugar de estrógenos, la hembra empieza a producir testosterona que actúa sobre las células germinales, las precursoras de las células reproductivas. Los cambios de comportamientos se producen en minutos y los cambios en los tejidos en días. En algunas especies pueden desovar en una semana o dos.

Después de tres años de observación, los investigadores confirmaron que de hecho se reproducen como hembras después de haber sido machos. Los peces halcón viven a entre 4 y 8 metros bajo el agua y el equipo recogió huevos de hembras que sueltan cientos de miles de ellos al atardecer.